Irán proclama su victoria frente a Estados Unidos e Israel al considerar frustrados sus objetivos de guerra
Qalibaf habla de una victoria militar y política
Durante un discurso difundido por la radiotelevisión estatal IRIB, Qalibaf afirmó que Irán ha ganado tanto en el plano militar como en el político.
El dirigente iraní presentó además como una victoria diplomática el memorándum de entendimiento suscrito con Estados Unidos el pasado 17 de junio, considerado por Teherán una pieza central dentro de las negociaciones destinadas a cerrar formalmente el conflicto.
Qalibaf calificó ese acuerdo como un «documento de honor y victoria» para la República Islámica.
Teherán sostiene que Washington e Israel no alcanzaron sus metas
El jefe negociador reconoció que hablar de victoria no implica que el Ejército estadounidense haya sido destruido. Su tesis se centra en otro punto: que Washington e Israel no habrían conseguido los objetivos estratégicos que se habían marcado al inicio de la guerra.
Entre esas metas, Qalibaf situó como principal la de provocar un cambio total de régimen en Irán y acabar con la autoridad política de los ayatolás.
Desde esa perspectiva, calificó la situación actual como una «derrota absoluta» para Estados Unidos e Israel, al considerar que sus adversarios no lograron ninguno de los propósitos que, según su versión, justificaron el inicio de los ataques.
Un mensaje en plena fase negociadora
Las declaraciones llegan en un momento en el que el memorándum firmado con Estados Unidos sigue siendo presentado por Teherán como la base de las conversaciones para poner fin oficialmente a la guerra.
El discurso de Qalibaf refuerza así la narrativa iraní de que el conflicto no terminó con una derrota militar del adversario, sino con la incapacidad de Estados Unidos e Israel para modificar el sistema político de la República Islámica ni alcanzar los objetivos que Irán les atribuye.