Aumentan las muertes de migrantes en el Mediterráneo pese a caer las llegadas

La ruta del Mediterráneo Occidental, por la que también llegan pateras a Baleares, es una de las pocas que registra más llegadas este año. Pero en otras rutas mediterráneas ocurre lo contrario: llegan menos personas y, sin embargo, aumentan con fuerza las muertes y desapariciones.

Las rutas migratorias hacia Europa están cambiando. Según los datos publicados por la Organización Internacional para las Migraciones, por el Mediterráneo Occidental, la vía que conecta el norte de África con España y que también alcanza Baleares, las llegadas aumentaron un 66 % entre enero y abril.

En total fueron más de 5.600, aunque buena parte del incremento se explica por el aumento de las entradas en Ceuta y Melilla.

En otras rutas, en cambio, llegan muchas menos personas. Y ahí aparece la principal alerta de la Organización Internacional para las Migraciones.

En el Mediterráneo Central, principalmente entre el norte de África e Italia, las llegadas cayeron un 46 %. Aun así, 821 personas murieron o desaparecieron durante la travesía. Son más del doble que en el mismo periodo del año pasado.

La situación también empeora en el Mediterráneo Oriental, en dirección a Grecia. Allí se contabilizaron 244 muertos o desaparecidos, prácticamente el triple que un año antes. Muchos perdieron la vida en naufragios cerca de Creta.

También ha cambiado la ruta hacia Canarias. Las llegadas desde la costa atlántica africana se redujeron un 78 %, hasta poco más de 2.200 personas. La OIM advierte, además, de que algunos puntos de salida se están desplazando hacia zonas más al sur, lo que alarga las travesías.

El organismo señala al mal tiempo, los conflictos, la presión económica y los cambios en las políticas migratorias como algunos de los factores que están modificando estos recorridos.

Y deja una conclusión clara: menos llegadas no significa necesariamente menos riesgo. En algunas rutas del Mediterráneo ocurre precisamente lo contrario.

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