El crimen de la Colònia de Sant Jordi queda visto para sentencia tras el veredicto de culpabilidad
La Audiencia Provincial de Baleares ha dejado visto para sentencia el juicio por el crimen de la Colònia de Sant Jordi después de que el jurado popular declarara culpable al acusado de matar brutalmente a la madre de su expareja en septiembre de 2024. La Fiscalía ha solicitado hasta 25 años de prisión, mientras que la acusación particular reclama la prisión permanente revisable al considerar acreditada la extrema violencia ejercida contra la víctima.
El proceso judicial, celebrado esta semana en Palma, ha estado marcado por la tensión en la sala y por el duro relato de los hechos expuesto por forenses, testigos y familiares de la víctima. Según las conclusiones presentadas durante la vista oral, la mujer, de 74 años y nacionalidad suiza, falleció tras recibir múltiples golpes en la cabeza, el cuello y el tórax en el domicilio familiar situado en la Colònia de Sant Jordi.
Los médicos forenses detallaron que la víctima presentaba el rostro desfigurado y numerosas fracturas compatibles con una agresión continuada. Además, destacaron que no existían lesiones defensivas, lo que apuntaría a que la mujer apenas pudo resistirse al ataque.
Durante la última sesión del juicio, el acusado aseguró no recordar lo sucedido aquella noche. “Si he sido yo, no lo recuerdo”, afirmó ante el tribunal, alegando haber consumido alcohol antes del crimen. Sin embargo, la Fiscalía sostuvo que los indicios y pruebas practicadas durante el juicio apuntan de forma contundente a su responsabilidad directa en la muerte de la víctima.
La fiscal calificó al procesado como una persona que “actuó a placer” y elevó la petición de pena hasta los 25 años de cárcel. Por su parte, la acusación particular insistió en que los hechos deben castigarse con prisión permanente revisable por la extrema crueldad empleada y por el contexto de violencia de género existente en el entorno familiar.
El juicio también estuvo marcado por varios incidentes protagonizados por el acusado, que llegó a ser expulsado temporalmente de la sala tras interrumpir reiteradamente la sesión y enfrentarse verbalmente al tribunal mientras reclamaba un cambio de abogado.
Con el veredicto de culpabilidad emitido por el jurado popular y las conclusiones finales ya presentadas por las partes, el caso queda ahora pendiente de la sentencia definitiva que dictará la Audiencia Provincial de Baleares en las próximas semanas.