Finaliza el plazo de desalojo voluntario de la antigua prisión de Palma
Finalizado el plazo de cinco días dado por Cort para abandonar la antigua prisión de Palma, el proceso entra ahora en una nueva fase y dependerá de la justicia forzar el desalojo.
El plazo de cinco días fijado por el Ayuntamiento de Palma para el desalojo voluntario de la antigua prisión terminó ayer. Según los últimos datos conocidos, en el interior del recinto había 107 personas, aunque de momento no se ha confirmado cuántas permanecen todavía dentro. El Ayuntamiento deberá ahora valorar los siguientes pasos y, si quiere forzar la salida, acudir a la vía judicial.
Cort defiende que el desalojo de la antigua prisión responde, principalmente, a motivos de seguridad.
Según los informes técnicos, el recinto no garantiza la protección de las personas que viven en su interior. La acumulación de basura en distintos puntos del edificio ha provocado situaciones de riesgo y varios incendios en los últimos meses.
A esto se suma la intervención reiterada de los servicios de emergencia y de la Policía Local por conflictos dentro del recinto y problemas de convivencia en la zona.
El Ayuntamiento sostiene que la situación del inmueble se ha deteriorado y que el procedimiento busca proteger a los ocupantes, evitar nuevos riesgos y recuperar un espacio que considera inseguro.
Ahora, el futuro del desalojo queda pendiente de la decisión judicial.