La Seu revive el espíritu de servicio en la celebración del Jueves Santo en Palma
La ceremonia de la Cena del Señor, presidida por el obispo Sebastià Taltavull, ha dado inicio al Triduo Pascual, un periodo clave en el calendario litúrgico cristiano. Durante la eucaristía, los fieles han recordado la Última Cena de Jesús, poniendo el foco en valores como la fraternidad, la caridad y el compromiso con los demás.
Uno de los momentos más emotivos ha sido el tradicional lavatorio de pies, en el que el obispo ha repetido el gesto de Jesús con los apóstoles. En esta ocasión, los protagonistas han sido los seminaristas de la diócesis, en un acto que simboliza su vocación de servicio y su preparación hacia el ministerio sacerdotal.
Tras la misa, la celebración ha continuado con una procesión interna hasta la capilla del Corpus Christi, donde se ha reservado la Eucaristía en un entorno presidido por un destacado retablo barroco.
La jornada ha proseguido en las calles de Palma con la llegada de miles de cofrades, que han participado en una de las procesiones más multitudinarias y esperadas de la Semana Santa. Más de 5.000 participantes de 33 cofradías han recorrido la ciudad hasta llegar a la Seu, en un ambiente de recogimiento y devoción.
El punto culminante ha sido la entrada del Crist de la Sang, acompañado por la Virgen Dolorosa. Tras acompañar la comitiva, el obispo ha dirigido una oración final en el altar mayor, cerrando así una jornada cargada de simbolismo antes del regreso de la procesión al Santuario de la Anunciación.