Salud y Cruz Roja ponen en marcha un programa de atención a las personas supervivientes al suicidio
La finalidad es minimizar las consecuencias emocionales, sociales y comunitarias derivadas de la conducta suicida
Las líneas de actuación son: la lucha contra el estigma, el apoyo entre iguales, la psicoeducación y el trabajo en red
La consellera de Salud, Manuela García, y el presidente de la Cruz Roja en las Illes Balears, Mateu Ballester, han firmado este lunes un convenio de colaboración para llevar a cabo diferentes acciones en materia de sensibilización y prevención del suicidio y que pone énfasis en la postvención. La consellera de Salud ha destacado que «el objetivo del convenio es minimizar las consecuencias de la conducta suicida con resultado de muerte desde los ámbitos comunitarios y social en las islas Baleares, poniendo en marcha toda una serie de acciones de atención y acompañamiento a las personas supervivientes por suicidio».
También han asistido al acto la directora general de Salud Mental, Carme Bosch, el director general del Servicio de Salud, Javier Ureña, y la jefa de servicio de Coordinación y Planificación de Salud Mental, Lola Gabaldón.
La principal línea de actuación del convenio, de dos años de duración prorrogables, es el apoyo entre iguales para acompañar en el proceso de duelo, mediante la creación y mantenimiento de grupos de ayuda mutua en formato presencial y virtual, y la formación de personas facilitadoras que garanticen un espacio seguro y de confianza para las personas afectadas. Asimismo, se prevé sesiones de orientación y valoración inicial individuales y un seguimiento telefónico de las personas que entran en los grupos.
Por otra parte, el convenio incluye la realización de actividades de formación, apoyo psicosocial e intervención comunitaria destinadas a minimizar las consecuencias emocionales, sociales y comunitarias derivadas de la conducta suicida.
También se prevén charlas en espacios públicos dirigidas a la comunidad, así como la elaboración de material informativo y de orientación sobre la conducta suicida y la salud mental.
Estas actuaciones forman parte del nuevo Plan Estratégico para el Bienestar Emocional y la Salud Mental de las Illes Balears (2025-2030) y se realizarán de forma coordinada con otros recursos sociales y sanitarios para garantizar una atención integral.
Está previsto que más de 400 personas puedan beneficiarse de las actuaciones.
En 2024, las islas Baleares registraron 98 suicidios. Aunque Baleares se sitúa por debajo de la media, y más allá de lo que este dato representa, detrás de cada suicidio hay toda una serie de personas que se ven afectadas.
El luto por suicidio es una experiencia profundamente dolorosa y compleja. Cuando una persona muere por suicidio, el impacto emocional se extiende a familiares, amistades, compañeros y personas cercanas: son los supervivientes al suicidio. Se estima que, por cada defunción por suicidio, entre seis y diez personas quedan afectadas de forma profunda y duradera.
Estas personas inician a menudo un proceso de duelo profundamente estigmatizante, envuelto de silencio e incomprensión social, lo que lo convierte en un proceso especialmente complejo y difícil de gestionar.
La evidencia científica demuestra, además, que las estrategias de postvención constituyen también una forma de prevención, ya que las personas que han vivido una pérdida por suicidio forman parte de los colectivos con mayor riesgo de desarrollar conducta suicida.
Teléfonos de ayuda
Recuerda, si estás en crisis o preocupado por alguien:
- Si hay peligro inminente, llama al 112 o al 061.
- Si la situación es seria, pero no de emergencia, llama al 024 (Teléfono de atención a la conducta suicida) o al Teléfono de la Esperanza (971 46 11 10).
- Si quien necesita ayuda es un menor, prioriza el 202 010 (ANAR) o el 116 111.
- Habla con alguien de confianza y busca atención profesional, si es posible.