MÉS per Mallorca reclama que Baleares puedan fijar un SMI propio para hacer frente al elevado coste de vida
La Comunidad Autónoma es uno de los tres territorios donde las familias destinan una proporción más alta de ingresos a gastos esenciales como vivienda, alimentación y transporte, un 65%
MÉS per Mallorca ha registrado, hoy, en el Parlament, una iniciativa para reclamar en el gobierno español que las Islas Baleares puedan establecer un Salario Mínimo Interprofesional (SMI) propio, adaptado al coste real de la vida al archipiélago y siempre superior al fijado por el Estado.
Y es que mientras el salario medio bruto anual en las Islas Baleares es de 24.313 euros, un 7,8% inferior a la media estatal, el coste de la vida es de los más elevados del estado español. Las islas son uno de los tres territorios donde las familias destinan una proporción más alta de ingresos a gastos esenciales como vivienda, alimentación y transporte, un 65%.
De hecho, el portavoz de MÉS per Mallorca en el Parlament, Lluís Apesteguia, ha subrayado que “tener trabajo ya no es garantía de poder vivir con dignidad”, recordando que cerca del 40% de las personas en situación de pobreza en las Islas son trabajadores y trabajadoras con ingresos.
Según un estudio reciente de FOESSA (2025) un 30% de la población balear sufre algún tipo exclusión social vinculada a la vivienda y más del 52% de los hogares destinan más del 30% de sus ingresos a pagarlo, superando el umbral de sostenibilidad financiera.
El portavoz ecosobiranista ha defendido que el SMI es una herramienta clave para proteger los colectivos más vulnerables y para generar un efecto de arrastre al alza sobre el resto de salarios. “Si el coste de vivir en Mallorca, Menorca, Ibiza o Formentera es superior, el salario mínimo también lo tiene que ser”, ha afirmado.
La iniciativa insta el Parlamento a reclamar en el Gobierno español y en las Cortes Generales las modificaciones normativas necesarias para que el Gobierno de las Islas Baleares pueda fijar un salario mínimo propio, atendiendo las diferentes realidades insulares y garantizando que sea superior al mínimo estatal. Concretamente una modificación del artículo 27 del Estatuto de los Trabajadores y como ya sucede en países como Alemania o Canadá.
“Ante el discurso que se está alimentando desde la derecha de eliminar derechos de los trabajadores, como Argentina -con jornadas laborales de 12 horas, el abaratamiento del despido, horas extras retornables o en especies- hay de haber una izquierda que proponga alternativas a la gente, que dé esperanza de futuro”, ha insistido el diputado.
“Se trata de garantizar condiciones de vida dignas y de poner las instituciones al servicio de la mayoría social. No podemos normalizar que la gente trabaje y continúe siendo pobre”, ha concluido Apesteguia.