Entidades de Eivissa convocan una protesta contra la ampliación del aeropuerto
La movilización se celebrará el próximo 20 de septiembre, a las 18.00 horas, en s’Alamera, en el paseo de Vara de Rey. Los convocantes rechazan el proyecto anunciado por Aena y reclaman que se tengan en cuenta sus posibles efectos territoriales y sociales.
Una movilización en el centro de Eivissa
La Associació de Joves d’Eivissa, junto con diferentes entidades culturales, ecologistas y ciudadanas, ha convocado una protesta contra el proyecto de ampliación del aeropuerto de la isla.
La concentración tendrá lugar en s’Alamera, en el paseo de Vara de Rey de la ciudad de Eivissa. La asociación juvenil ha difundido la convocatoria a través de sus redes sociales con un mensaje contrario al crecimiento de la infraestructura aeroportuaria.
Los organizadores rechazan el aumento de vuelos y la implantación de nuevas conexiones de larga distancia. También consideran que la actuación puede afectar al entorno natural de ses Salines y sostienen que no aportará beneficios a la población de las Pitiusas.
Una inversión superior a los 200 millones
La protesta responde al proyecto anunciado este año por Aena, que contempla una inversión de más de 200 millones de euros para modernizar y adaptar las instalaciones del aeropuerto de Eivissa.
La actuación prevé que la terminal gane alrededor de quince puertas de embarque. Los convocantes cuestionan que esta intervención no vaya a traducirse en un incremento de pasajeros y argumentan que el tráfico de viajeros continúa creciendo cada año.
«Los residentes vemos lo contrario, como año tras año aumentan los viajeros, sin fin», ha manifestado la Associació de Joves d’Eivissa.
Rechazo a las decisiones unilaterales
Las entidades promotoras de la movilización llaman a la ciudadanía a participar y reclaman una mayor intervención de la sociedad ibicenca en las decisiones que afectan al modelo territorial y aeroportuario de la isla.
La organización sostiene que la ampliación se ha planteado de manera unilateral y considera que puede tener consecuencias directas sobre la vida cotidiana y la sociedad de Eivissa. Con la protesta del 20 de septiembre, los convocantes pretenden mostrar públicamente su rechazo al proyecto y exigir que se escuchen las demandas de la población local.
