El Illes Balears Palma Futsal buscará el cuarto título de la Champions en Pesaro

El vigente tricampeón de Europa hizo valer la renta obtenida en Son Moix para eliminar al Riga, pese a la derrota por la mínima que puso fin a una racha de 30 partidos invicto en la Champions.

 

Palma Futsal
Palma Futsal

El Illes Balears Palma Futsal cayó por la mínima ante el Riga Futsal Club (1-0) en el Komandas Sporta Spēļu Halle de Letonia en el partido de vuelta de los cuartos de final de la UEFA Futsal Champions League. La derrota no impidió a los mallorquines sellar su clasificación para la Final Four gracias al 6-3 logrado en la ida en Son Moix.

Desde el pitido inicial, el Palma pareció atenazado por la responsabilidad de no cometer errores fatales que reanimaran a un rival sediento de épica. El equipo estuvo irreconocible en muchas fases de la primera mitad. Le faltó esa chispa eléctrica y esa paciencia que suele desarbolar a sus oponentes. El Riga FC, necesitado de tres goles para forzar la prórroga, llevó la iniciativa del juego y obligó a Dennis a multiplicarse bajo palos desde los primeros minutos. El guardameta brasileño fue el sostén anímico y deportivo de un equipo que no terminaba de encontrarse cómodo sobre el parquet del Komandas Sporta Spēļu Halle, achicando balones y deteniendo disparos envenenados que amenazaban con abrir el marcador demasiado pronto.

Alisson y Lucão intentaron estirar al equipo en acciones aisladas cargadas de voluntad pero carentes de la precisión necesaria en el último pase. Además, Roncaglio estuvo muy inspirado bajo palos y mantuvo el 0-0 al descanso. El Palma resistía, el reloj corría a su favor y la Final Four se veía cada vez más cerca. La sensación general era la de un Palma que prefería que no pasara nada en el partido a arriesgarse en transiciones innecesarias. El tiempo muerto solicitado por Vadillo en el minuto 18 fue el reflejo de esa incomodidad, tratando de ajustar piezas que no terminaban de encajar en una primera parte de tensión y poco brillo estético.

La segunda mitad mantuvo ese guión de contención, aunque con momentos de mayor agitación. El Palma intentó dar un paso adelante, pero seguía mostrándose precipitado en la toma de decisiones, perdiendo balones en zonas de construcción. A pesar de ello, el equipo gozó de una oportunidad de oro para sentenciar el trámite cuando Dylan Vargas vio la tarjeta roja por doble amarilla tras derribar a un Rivillos que encaraba la portería vacía en una contra vertical.

Paradójicamente, ni siquiera en superioridad numérica el conjunto balear logró recuperar su esencia. Durante los dos minutos de ventaja por la expulsión, el Palma no encontró los huecos en la defensa cerrada del Riga. Ernesto y David Peña lo intentaron con disparos lejanos que Roncaglio desvió a córner. El gol balear se resistía a aparecer.

Con Bruno Coelho como portero-jugador, el Riga quemó sus naves buscando un milagro que el Palma, a base de oficio defensivo, lograba desactivar sin excesivos alardes. Sin embargo, el destino guardaba un giro cruel e inesperado para el desenlace del choque: en el último minuto de juego, un infortunio total en forma de gol en propia puerta de Deivão supuso el 1-0 definitivo. Fue un castigo irónico a un partido donde el Palma jugó a no perder y acabó cediendo su invicto histórico en una jugada desgraciada. Antes de la conclusión del partido, también hubo que lamentar la aparente grave lesión de Roncaglio tras un mal apoyo de su pierna izquierda.

Pese a la imagen gris y a la derrota mínima, el pitido final certificó la realidad más importante: el Illes Balears Palma Futsal vuelve a estar entre los cuatro mejores equipos de Europa. Lograr la gesta de alcanzar la cuarta Final Four consecutiva es un hito que trasciende un mal partido y pone en valor la regularidad de un proyecto de leyenda. El vigente campeón viajará a Pesaro con la tranquilidad de haber cumplido el objetivo en una eliminatoria global de 7-5. El sueño del cuarto título sigue vivo y el equipo tendrá ahora tiempo para recuperar su identidad antes del asalto definitivo al trono continental del 8 al 10 de mayo en Italia.

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