Tres detenidos en un ‘narcobúnker’ del barrio La Soledad en Palma: vendían droga las 24 horas
El punto de venta volvió a funcionar tras una primera intervención
Los investigadores ya habían accedido al inmueble la semana pasada, pero las pesquisas posteriores permitieron comprobar que la actividad no se había detenido. El trasiego de consumidores continuaba durante todo el día y se había instalado nuevamente una puerta blindada para dificultar la entrada.
Ante esta situación, agentes del Grupo II de Estupefacientes de la UDYCO pusieron en marcha una nueva fase operativa. La dificultad para acceder al interior obligó a contar con la participación de la Unidad de Prevención y Reacción (UPR).
Intentaron tirar la droga por un desagüe, pero acabó atascado
Cuando los agentes entraron, los sospechosos trataron de deshacerse de las sustancias arrojándolas por un desagüe. Sin embargo, la cantidad vertida terminó obstruyendo la instalación, provocando que el contenido saliera de forma violenta y acabara inundando parte del suelo.
El mecanismo estaba preparado precisamente para hacer desaparecer rápidamente la droga. Los investigadores comprobaron que el desagüe se encontraba conectado a un aljibe con una gran cantidad de agua y disponía de una llave que permitía activar el sistema.
Cocaína, marihuana, hachís y un registro de las ventas
Durante el registro, la Policía intervino más de 200 gramos de cocaína, 600 gramos de marihuana y cerca de 300 gramos de hachís, además de aproximadamente 1.000 euros en efectivo.
En el interior también había básculas y diferentes utensilios relacionados con la preparación y venta de sustancias estupefacientes.
Los agentes encontraron además una libreta en la que figuraban las ventas correspondientes a cada uno de los vendedores. Según la investigación, los responsables del punto de venta se organizaban por turnos para mantenerlo operativo las 24 horas.
El inmueble queda precintado
La intervención permitió detectar otro riesgo dentro del local: la instalación eléctrica utilizada era ilegal y podía sufrir una sobrecarga, con el consiguiente peligro de provocar un incendio.
Los tres hombres fueron finalmente detenidos como presuntos autores de un delito de tráfico de drogas. Además, la autoridad judicial ha ordenado precintar el inmueble, al determinarse que no funcionaba como vivienda sino como punto de venta de estupefacientes.