Un masaje y unas copas, los acercamientos que precedieron a dos hurtos a mayores en Palma

La Policía arresta a una mujer por la sustracción de una cadena de oro valorada en cerca de 7.000 euros y una cartera cuyas tarjetas se utilizaron para realizar operaciones por más de 1.900 euros.

Archivo - Detenida por agentes de la Policía Nacional.
Archivo - Detenida por agentes de la Policía Nacional.

Dos denuncias presentadas en marzo y julio han llevado a la Policía Nacional a identificar y detener a una mujer como presunta autora de dos hurtos y una estafa en Palma. Según la Jefatura Superior de Policía de Baleares, la sospechosa se acercaba a hombres mayores para ganarse su confianza y aprovechar los descuidos para sustraer sus pertenencias.

Las entrevistas con los denunciantes y las primeras diligencias permitieron a los investigadores vincular ambos episodios con la misma mujer, localizada y arrestada el pasado miércoles.

Una cadena de oro sustraída en un autobús

Uno de los denunciantes, un octogenario, relató que una mujer joven se acercó a él mientras viajaba en autobús. Según su testimonio, comenzó a tocarle la espalda y la nuca mientras le ofrecía un masaje y compañía.

Ambos bajaron del vehículo y la mujer salió corriendo. Fue entonces cuando el hombre advirtió que había desaparecido la cadena de oro que llevaba al cuello, valorada en cerca de 7.000 euros.

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Las notificaciones bancarias alertaron a la otra víctima

El otro caso comenzó en un bar, donde la sospechosa entabló conversación con un hombre que la invitó a unas copas. Según la investigación, aprovechó un descuido cuando él pagó las consumiciones para sustraerle la cartera, que contenía sus tarjetas bancarias.

Poco después de separarse, la víctima empezó a recibir avisos de retiradas de efectivo y compras realizadas con una de esas tarjetas. Las notificaciones le hicieron comprobar que ya no tenía la cartera.

La Policía atribuye a la sospechosa operaciones por más de 1.900 euros con la tarjeta sustraída.

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