Salud Mental impulsa la formación para mejorar la atención a pacientes con trastorno de la personalidad

El tratamiento basado en la mentalización ayuda a las personas con trastorno de la personalidad a entenderse y reducir su malestar emocional

La Dirección General de Salud Mental, con el objetivo de mejorar la atención clínica a pacientes con diagnóstico de trastorno de la personalidad, ha puesto en marcha una formación específica en el tratamiento basado en la mentalización dirigida a profesionales del área de salud mental ―prioritariamente, de psiquiatría y psicología― del Servicio de Salud de las Illes Balears.

El curso, de doce horas formativas y en el que participan 25 profesionales, tiene como objetivo conocer las bases y los fundamentos teóricos de la terapia basada en la mentalización, así como su práctica, fundamentalmente en la atención clínica a pacientes con diagnóstico de trastorno de la personalidad.

La directora general de Salud Mental, Carme Bosch, asiste a la primera sesión de este curso que responde a una reivindicación de las asociaciones de pacientes que promueven, difunden y ponen en valor la terapia basada en la mentalización como parte esencial de la atención a los trastornos de la personalidad.

La formación está impartida por el psicólogo clínico Juan Javier Mangué, psicólogo clínico (vía PIR) del Centro de Salud Mental Majadahonda (Hospital Universitario Puerta de Hierro Majadahonda, Madrid). Es responsable del grupo terapéutico basado en mentalización y metacognición para trastornos de la personalidad, tutor de psicólogos internos residentes (PIR), docente del Título de Experto en Trastornos de la Personalidad (UDIMA/APIR) y colaborador docente en Grupolaberinto - Psicoterapia para la Salud.

La terapia basada en la mentalización (MBT) es un tipo de psicoterapia creada para ayudar a las personas con trastorno de la personalidad a entender mejor qué sienten, qué piensan y qué les pasa por dentro, y también qué pueden estar sintiendo o pensando los demás.

Los estudios muestran que la MBT reduce la impulsividad, mejora la regulación emocional, disminuye conflictos y malentendidos con las personas cercanas, ayuda a mantener relaciones más estables, reduce la autolesión y el riesgo de crisis graves.

El trastorno límite de la personalidad (TLP) tiene una prevalencia entre el 1 y el 2 % de la población. En las Illes Balears, teniendo en cuenta esta prevalencia, esto se refiere a unas 16.800 personas afectadas.

Las personas con TLP a menudo tienen dificultades para interpretar correctamente las emociones propias y ajenas, lo que puede generar conflictos, impulsividad y mucha inestabilidad emocional.

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