Prohens visita la finca rústica Sa Bastida, en Alaró, recientemente adquirida por el Govern para garantizar la protección del patrimonio natural
Comprada por un importe de 1,5 millones de euros con fondos del ITS, la finca cuenta con una superficie de 75,6 hectáreas
La presidenta del Govern, Margalida Prohens, acompañada del conseller de Agricultura, Pesca y Medio Natural, Joan Simonet, y del conseller de Turismo, Cultura y Deportes, Jaume Bauzá, ha visitado hoy la finca rústica Sa Bastida, en Alaró, recientemente adquirida por el Govern por un importe de 1,5 millones de euros provenientes del impuesto del turismo sostenible (ITS).
La finca, que cuenta con una superficie de 75,6 hectáreas, se encuentra dentro del ámbito del Paraje Natural de la Serra de Tramuntana y está catalogada como Área Natural de Especial Interés (ANEI). «Con la incorporación de Sa Bastida al patrimonio público, garantizamos la preservación a largo plazo de los valores ecológicos, históricos y paisajísticos de la Serra de Tramuntana. Además, promovemos la gestión sostenible de los espacios naturales y aseguramos que la ciudadanía pueda disfrutar de dichos espacios, manteniendo el equilibrio entre conservación y uso público», ha destacado Prohens.
Al acto también han asistido el alcalde de Alaró, Llorenç Perelló; la directora general de Medio Natural y Gestión Forestal, Anna Torres, y la directora general del Tesoro, Política Financiera y Patrimonio, Susana Pérez, entre otros.
Durante la visita, la presidenta ha subrayado que «Sa Bastida es un ejemplo del compromiso del Govern con la protección del medio natural y cultural de las Illes Balears. Esta finca combina conservación, educación ambiental y acceso público de calidad, y supone un paso más en nuestra política de protección del patrimonio natural. No solo preservamos hábitats y especies protegidas, sino que también garantizamos que la ciudadanía pueda disfrutar de nuestro entorno de un modo más sostenible y accesible».
Además de su valor ecológico, la finca dispone de un rico patrimonio cultural e histórico, con yacimientos arqueológicos de época tardorromana (siglos IV-VIII d. C.), fortificaciones con aljibes del siglo XIII y elementos etnográficos como terrazas de cultivo, porches, tolvas de silo y hornos de cal. También destaca la fuente de Sa Bastida, con aguas mineromedicinales declaradas de utilidad pública. «Conservar estos bienes es esencial para proteger nuestro patrimonio histórico y cultural y asegurar que la Serra de Tramuntana pueda ser disfrutada por las generaciones futuras», ha añadido Prohens.
En la misma línea, la presidenta ha afirmado que «la compra de Sa Bastida refuerza la política continuada del Govern con la sostenibilidad y la protección de los espacios naturales de las Illes Balears. Además, permite la gestión directa de terrenos con alto valor ambiental y ofrece a la ciudadanía la posibilidad de disfrutar del patrimonio natural. Será también un punto de referencia para actividades educativas y de voluntariado ambiental, con el objetivo de fomentar la conexión con la naturaleza y concienciar sobre su preservación», ha señalado Prohens.
Por su parte, Simonet ha explicado que la finca incluye zonas de uso compatible y zonas de uso limitado, lo que permite la preservación de los hábitats y la biodiversidad, a la vez que facilita itinerarios, visitas guiadas, actividades de educación ambiental y voluntariado. Las edificaciones existentes podrán transformarse en infraestructuras para la interpretación del medio natural o refugios de montaña, garantizando el uso público y la conservación de los valores naturales y culturales. «Sa Bastida también cuenta con zonas de acantilados de gran valor ecológico, declaradas Reservas Naturales Especiales de la Serra de Tramuntana, que son especialmente relevantes para la nidificación y supervivencia de rapaces y otras especies protegidas», ha apuntado el conseller.
Simonet ha recordado que esta actuación se suma a otras adquisiciones de espacios naturales, como Son Jaumell (Capdepera) y las zonas de Cala Torta, Cala Mitjana y Cala Estreta (Artà), «con el objetivo de consolidar una estrategia coherente de conservación del territorio, protección de la biodiversidad y garantía de un uso público responsable dentro de los espacios naturales del archipiélago».
Gran diversidad de hábitats y especies protegidas
La finca Sa Bastida destaca por su gran diversidad de hábitats y especies protegidas, incluyendo prados y eriales mediterráneos con gramíneas y plantas anuales basófilas, encinares de Quercus ilex y Quercus rotundifolia, pinares mediterráneos de pinos mesogeanos endémicos, matorrales termomediterráneos y predesérticos, y fuentes petrificantes con formación de tuf. También existen pendientes rocallosas calcícolas con vegetación casmofítica que alojan endemismos como Brassica balearica, Globularia cambessedesii, Helichrysum ambiguum, Hippocrepis balearica y Viola jaubertiana, destacando la singularidad ecológica de la finca dentro de la Serra de Tramuntana.
En cuanto a la fauna, la finca alberga zonas de nidificación de aves rapaces amenazadas, como el águila marina (Milvus milvus), el halcón peregrino (Falco peregrinus) y el águila calzada (Aquila pennata), y cuenta con cavidades naturales que sirven de hábitat para murciélagos y otras especies protegidas. Su ubicación, alejada de núcleos urbanos, garantiza que estos espacios sean refugio seguro para las especies más sensibles.