Can Pere Antoni, en Palma, se convierte en el escenario de un nacimiento muy esperado
La playa de Can Pere Antoni, en Palma, se ha convertido estos días en el escenario de un dispositivo permanente de vigilancia para proteger un nido de tortuga marina. Voluntarios y técnicos trabajan las 24 horas para garantizar la eclosión de los huevos y acercar a la ciudadanía la importancia de conservar esta especie en Baleares.
Las autoridades han instalado una carpa con material divulgativo. Allí se explica cómo las tortugas marinas eligen la playa para poner sus huevos, el tiempo que tarda la incubación y las amenazas que pueden poner en riesgo a los nidos.
El dispositivo de vigilancia y sensibilización lo lidera la Conselleria de Agricultura, Pesca y Medio Natural, junto al Cofib y el Ayuntamiento de Palma, con la ayuda de entidades como Aula del Mar, Palma Aquarium o Natura Parc, además del Miteco y los Agentes de Medio Ambiente.
Más allá de la vigilancia, esta experiencia está sirviendo para acercar a vecinos y turistas la importancia de proteger a una especie cada vez más presente en el Mediterráneo balear. Mientras tanto, en la arena, todo está listo para vivir en directo el emocionante momento en que las pequeñas tortugas rompan el cascarón y se lancen hacia el mar.