GOB y Terraferida reclaman acabar con el alquiler turístico y frenar nuevas construcciones en suelo rústico
Las entidades ecologistas piden al Govern y al Consell de Mallorca medidas inmediatas tras la manifestación contra la masificación turística del 26 de julio, entre ellas declarar toda la isla como zona tensionada y limitar la circulación de vehículos.
Vivienda y suelo rústico, en el centro de las demandas
El GOB y Terraferida han reclamado este martes al Govern y al Consell de Mallorca que adopten medidas para hacer frente a la presión turística y urbanística que, según las entidades, soporta la isla.
Entre sus principales propuestas figura poner fin al alquiler turístico para recuperar viviendas destinadas al mercado residencial a precios asequibles y declarar toda Mallorca como zona de mercado residencial tensionado.
Las organizaciones también piden prohibir nuevas edificaciones residenciales en suelo rústico y establecer una moratoria inmediata para la construcción de nuevas piscinas.
Más control sobre el alquiler vacacional
GOB y Terraferida también reclaman reforzar las inspecciones contra el alquiler turístico ilegal y agilizar los procedimientos sancionadores.
Su propuesta pasa además por reducir de manera progresiva la oferta de alquiler vacacional hasta su desaparición y estudiar mecanismos que permitan acelerar la recuperación de viviendas para destinarlas al mercado residencial.
Reclaman revisar la planificación territorial
En materia de ordenación del territorio, las entidades piden derogar la ley de proyectos estratégicos y otras normas que, según su valoración, han reducido las garantías ambientales en distintos puntos de Mallorca.
A su juicio, estas actuaciones permitirían comenzar a revertir la presión urbanística y turística y dar respuesta a las reivindicaciones planteadas durante la movilización del pasado 26 de julio en Palma.
Más transporte público y menos coches
Las propuestas también afectan a la movilidad. Las asociaciones reclaman paralizar las nuevas actuaciones contempladas en el Plan de Carreteras y avanzar hacia un modelo basado en el transporte público.
Entre sus planteamientos se encuentra limitar el número máximo de vehículos que pueden circular por Mallorca, impulsar los trenes de Llevant y Alcúdia, aumentar las frecuencias ferroviarias, mejorar la red de autobuses y recuperar y ampliar los carriles bus-VAO.
También plantean sustituir el futuro convenio de carreteras con el Estado por un convenio centrado en la movilidad sostenible.
Más zonas verdes para combatir el cambio climático
GOB y Terraferida proponen además una estrategia frente al cambio climático basada en la creación de nuevas zonas verdes, la ampliación de espacios públicos arbolados y el despliegue de una red de refugios climáticos.
Las entidades defienden instalar paneles fotovoltaicos en espacios ya transformados para evitar ocupar suelo rústico, agrario y forestal, así como áreas de alto valor ambiental y espacios verdes.
Piden una reunión urgente con Prohens y Galmés
La vicepresidenta del GOB, Antonina Siquier, ha señalado a la presidenta del Govern, Marga Prohens, y al presidente del Consell de Mallorca, Llorenç Galmés, como las dos personas que, a juicio de la organización, pueden adoptar medidas frente a la masificación.
Las entidades aseguran que sus propuestas forman parte de los diez motivos que impulsaron la manifestación del 26 de julio, que, según los convocantes, reunió a 70.000 personas.
Tras la protesta, ambas organizaciones solicitaron reuniones urgentes con Prohens y Galmés para trasladar sus reivindicaciones y reclamar «medidas reales y concretas» frente a la masificación turística, la turistificación y la pérdida de calidad de vida en Mallorca.