Venezuela acusa a Estados Unidos de bombardear Caracas y varias regiones del país y declara la emergencia nacional
Según la versión oficial de Caracas, los ataques habrían afectado tanto a infraestructuras civiles como a instalaciones militares y tendrían como objetivo apoderarse de los recursos estratégicos del país, especialmente el petróleo y los minerales, con la intención de quebrar su soberanía política.
Aunque no se ha producido una confirmación oficial por parte del Gobierno estadounidense, fuentes de la Casa Blanca citadas por Fox News han reconocido de forma anónima el inicio de una operación militar de Estados Unidos en territorio venezolano como medida de presión contra el presidente Nicolás Maduro.
Durante la madrugada, residentes de Caracas han relatado haber escuchado fuertes explosiones, así como el sobrevuelo de aeronaves y disparos en distintos puntos de la ciudad, según testimonios recogidos por la agencia Bloomberg. Medios locales informan de detonaciones en instalaciones estratégicas como el complejo militar de Fuerte Tiuna, el cuartel de La Carlota y el aeropuerto de Higuerote, sin que por el momento exista un balance oficial de daños o víctimas.
Estos hechos se producen tras meses de creciente tensión diplomática y militar entre Venezuela y Estados Unidos, marcados por sanciones, incautaciones de petroleros venezolanos y el despliegue naval estadounidense frente a las costas del país sudamericano.
Entre las primeras reacciones internacionales destaca la del presidente de Colombia, Gustavo Petro, quien ha denunciado públicamente lo que ha descrito como un bombardeo sobre Caracas y ha solicitado la convocatoria inmediata del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas para analizar la legalidad de la acción militar. Petro también ha pedido una reacción urgente de la Organización de Estados Americanos.
En la misma línea, el presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, ha condenado lo que considera un ataque criminal de Estados Unidos contra Venezuela y ha reclamado una respuesta inmediata de la comunidad internacional, alertando de una grave amenaza a la estabilidad regional.
Ante la situación, el Gobierno venezolano ha decretado el estado de emergencia nacional y la movilización general, con el despliegue del mando de defensa en todos los estados y municipios del país. Asimismo, el presidente Nicolás Maduro ha ordenado iniciar una ofensiva diplomática con denuncias formales ante el Consejo de Seguridad de la ONU, la Secretaría General de Naciones Unidas, la CELAC y el Movimiento de Países No Alineados.
Finalmente, el Ejecutivo venezolano ha advertido que, de acuerdo con el artículo 51 de la Carta de Naciones Unidas, se reserva el derecho a ejercer la legítima defensa para proteger a su población, su territorio y su independencia, y ha llamado a los pueblos y gobiernos del mundo a movilizarse en solidaridad frente a lo que considera una agresión contra su soberanía.