Trump rebautiza el lago Ontario como ‘lago América’, pero el cambio solo regirá en EE. UU.
La orden ejecutiva obliga a modificar los mapas, documentos y registros de la Administración federal estadounidense. Canadá mantendrá la denominación histórica del lago compartido por ambos países.
Cambio en los registros federales
Donald Trump ha firmado una orden ejecutiva para cambiar oficialmente en Estados Unidos el nombre del lago Ontario por el de ‘lago América’.
El decreto concede 30 días al secretario del Interior para coordinar la modificación con la Junta de Nombres Geográficos y actualizar el Sistema de Información de Nombres Geográficos.
La nueva denominación deberá incorporarse a los mapas, contratos, documentos y comunicaciones de los departamentos y agencias federales, según la orden publicada por la Casa Blanca.
Un lago compartido con Canadá
El alcance del cambio se limita a la Administración estadounidense y no obliga a Canadá a utilizar el nuevo nombre.
El lago forma parte de la frontera entre el estado de Nueva York y la provincia canadiense de Ontario. Es el de menor superficie de los cinco Grandes Lagos de Norteamérica y una vía estratégica que conecta con el océano Atlántico mediante el río San Lorenzo.
La ministra canadiense de Industria, Mélanie Joly, ya había rechazado la propuesta y aseguró que su país continuará llamándolo lago Ontario.
Una decisión en plena disputa comercial
La medida llega en un momento de creciente tensión entre Washington y Ottawa por el conflicto arancelario y el fracaso de las negociaciones comerciales.
Trump ha vinculado el cambio de nombre con el deterioro de las relaciones económicas con la provincia de Ontario. La orden también destaca la inversión estadounidense en la protección de los Grandes Lagos y su importancia para el transporte, la industria, el suministro energético y el comercio.
El precedente del golfo de México
La iniciativa reproduce la estrategia utilizada por Trump en enero de 2025, cuando ordenó que las instituciones federales estadounidenses denominaran ‘golfo de América’ al golfo de México.
Durante la firma del nuevo decreto, el presidente llegó a sugerir que en el futuro también podrían revisarse las denominaciones de los océanos Atlántico y Pacífico. Por ahora, el cambio afecta únicamente al uso oficial del nombre del lago Ontario dentro del Gobierno federal de Estados Unidos.