Una riada devastadora deja al menos 95 muertos y más de 400 desaparecidos en Nepal
Una avalancha bloqueó el cauce del río
Las autoridades nepalíes atribuyen provisionalmente la catástrofe a un terremoto de magnitud 4,4 registrado este miércoles en la región fronteriza.
El seísmo habría provocado una avalancha de hielo, rocas y tierra que taponó temporalmente el río Lhende Khola. La posterior ruptura de esa barrera natural generó una violenta crecida que avanzó por el cauce del Bhote Koshi.
Dos españoles entre los desaparecidos
El último balance sitúa en al menos 95 el número de fallecidos y eleva por encima de 400 las personas desaparecidas. Entre ellas figuran dos ciudadanos españoles y centenares de viajeros extranjeros.
Una parte importante de los turistas se dirigía al monte Kailash y al lago Mansarovar, en el Tíbet, lugares considerados sagrados por hindúes, budistas y jainistas.
Pueblos e infraestructuras arrasados
La riada golpeó con especial intensidad el distrito de Rasuwa, una zona montañosa al norte de Katmandú. El agua y el lodo destruyeron viviendas, mercados, carreteras, puentes y proyectos hidroeléctricos.
Al menos 27 puentes han quedado destruidos y varias localidades permanecen aisladas. Los daños en las vías de acceso y el aumento del caudal dificultan la llegada de los equipos de rescate.
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Temor a una segunda crecida
El Ejército y la Policía de Nepal participan en la búsqueda de supervivientes, mientras China también ha desplegado efectivos en el lado tibetano de la frontera.
Las autoridades mantienen las alertas ante la posibilidad de que continúe existiendo otro bloqueo río arriba capaz de provocar una nueva inundación. El balance sigue siendo provisional y puede aumentar conforme los equipos accedan a las zonas incomunicadas.