Trump apostó por Messi antes de la final y acabó reconociendo la superioridad de España

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El presidente estadounidense felicitó a la selección española tras conquistar su segundo Mundial y aseguró que España «jugó mejor» y dominó la final contra Argentina

Donald Trump fue uno de los grandes protagonistas extradeportivos de la final del Mundial de 2026. El presidente de Estados Unidos asistió al encuentro entre España y Argentina disputado el domingo 19 de julio en el estadio de Nueva York-Nueva Jersey y participó posteriormente en la ceremonia de entrega de medallas y del trofeo.

Horas antes del partido, Trump había evitado pronunciarse de manera rotunda sobre quién ganaría el Mundial. Sin embargo, al ser preguntado por sus preferencias, reconoció que resultaba complicado apostar contra Argentina por la presencia de Lionel Messi.

«Es muy difícil apostar contra Messi», manifestó el mandatario estadounidense durante una entrevista previa al encuentro. Sus palabras fueron interpretadas como un respaldo indirecto a la selección argentina, vigente campeona mundial y liderada nuevamente por el futbolista rosarino.

España terminó desmontando el pronóstico. La selección dirigida por Luis de la Fuente se impuso por 1-0 después de la prórroga y conquistó el segundo Mundial de su historia, dieciséis años después de levantar el trofeo en Sudáfrica.

Ferran Torres hizo historia en la prórroga

El partido se mantuvo sin goles durante los 90 minutos reglamentarios, pese al mayor dominio de España. La selección española controló la posesión, generó las ocasiones más claras y obligó a Argentina a defender durante buena parte del encuentro.

La acción decisiva llegó en el minuto 106. Ferran Torres marcó el único gol de la final y dio a España su segunda estrella mundialista. Argentina intentó reaccionar en los últimos minutos, pero el conjunto español resistió y certificó una victoria histórica.

El triunfo confirmó el extraordinario ciclo de una generación que ya había conquistado la Eurocopa de 2024 y que ahora se corona campeona del mundo. España se convirtió, además, en la primera ganadora del nuevo Mundial ampliado a 48 selecciones. 

Trump entregó la Copa del Mundo a España

Después del pitido final, Trump bajó al terreno de juego acompañado por el presidente de la FIFA, Gianni Infantino. Ambos participaron en la entrega de medallas a los jugadores de Argentina y España.

El presidente estadounidense fue también uno de los encargados de entregar la Copa del Mundo al capitán español, Rodri Hernández. Una vez entregado el trofeo, Trump permaneció durante unos instantes junto a los futbolistas mientras comenzaban a prepararse para levantar la copa y celebrar el título.

La situación generó una de las imágenes más comentadas de la noche. Mientras el protocolo indicaba que las autoridades debían abandonar el centro del escenario, Trump continuó al lado de los campeones e incluso apareció en las primeras fotografías de la celebración española. Finalmente, Infantino lo acompañó fuera de la zona principal para que los jugadores pudieran festejar el título. 

De apostar por Messi a reconocer que España fue mejor

Tras abandonar el estadio y regresar a Washington, Trump atendió a los periodistas en la base aérea de Joint Base Andrews. Allí cambió el tono utilizado antes de la final y reconoció abiertamente la superioridad del equipo español.

«Hablé con España y los felicité por tener un gran equipo», declaró el presidente estadounidense.

Trump también valoró el rendimiento de ambos finalistas, aunque admitió que España había merecido la victoria:

«Ambos equipos jugaron bien. Diría que España jugó mejor, sinceramente».

El mandatario añadió que la selección española había llevado el control de la final durante buena parte del encuentro:

«Parecía que España dominaba, pero fue un partido muy igualado. Fue fantástico».

De esta manera, Trump pasó de destacar a Messi y considerar difícil apostar contra Argentina antes de la final a reconocer, una vez terminado el partido, que España había sido superior y justa campeona del mundo. 

Un encuentro marcado por las relaciones entre España y Estados Unidos

La presencia de Trump en la final despertó también interés político. En el palco coincidió con el rey Felipe VI, la reina Letizia y el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez.

El encuentro se produjo después de meses de discrepancias diplomáticas entre Washington y Madrid, especialmente por el gasto español en defensa y por las diferencias entre ambos gobiernos en política internacional.

Trump y Sánchez se saludaron brevemente en el palco antes de la final. Las imágenes mostraron un encuentro cordial, aunque sin una conversación pública prolongada. 

Cuando los periodistas preguntaron posteriormente a Trump por esas diferencias, el presidente estadounidense negó que existiera una confrontación personal con España:

«No tengo ninguna tensión. No tengo tensión con nadie».

Sus declaraciones y la felicitación a la selección española rebajaron, al menos durante la celebración deportiva, el clima de enfrentamiento político que había marcado las relaciones entre ambos gobiernos.

Trump celebra el éxito del Mundial organizado en Norteamérica

El presidente estadounidense aprovechó su intervención para elogiar también la organización del campeonato, celebrado conjuntamente por Estados Unidos, México y Canadá.

Trump calificó el Mundial como un acontecimiento sin precedentes y destacó la llegada de millones de aficionados procedentes de diferentes países. Según el mandatario, la competición permitió que visitantes de todo el mundo conocieran Estados Unidos y mejoraran su percepción del país.

La FIFA informó de que más de 6,6 millones de espectadores asistieron a los partidos del campeonato, convirtiéndolo en el Mundial con mayor asistencia acumulada de la historia.

El propio Trump había impulsado desde la Casa Blanca un grupo de trabajo encargado de coordinar la seguridad y la organización del torneo en territorio estadounidense. 

España conquista el reconocimiento mundial

La victoria provocó una oleada de reconocimiento internacional. Medios de Argentina, Francia, Italia, Reino Unido y otros países coincidieron en destacar el control del partido, la calidad técnica y la superioridad colectiva mostrada por España.

Incluso la prensa argentina admitió que la selección española había sido una vencedora justa, mientras que diversos medios europeos señalaron el comienzo de una nueva etapa de dominio para el fútbol español. 

España cierra así un Mundial perfecto: derrotó a Austria en los dieciseisavos de final, eliminó a Portugal en octavos, superó a Bélgica en cuartos, venció a Francia en semifinales y se proclamó campeona frente a Argentina.

La selección regresa a casa con su segunda Copa del Mundo y con el reconocimiento incluso de quien, pocas horas antes de la final, consideraba muy difícil apostar contra Lionel Messi.

Trump se inclinó inicialmente por la figura argentina. El terreno de juego, sin embargo, terminó obligándole a reconocer la evidencia: España fue mejor y volvió a conquistar el mundo.