Colombia define su presidencia en una segunda vuelta marcada por la polarización social

Más de 41 millones de colombianos están llamados a las urnas este domingo en una segunda vuelta que enfrenta a Abelardo de la Espriella e Iván Cepeda. Los sondeos sitúan al candidato de extrema derecha como favorito tras una campaña cargada de controversias.

 

Colombia afronta este domingo la jornada decisiva de las elecciones presidenciales con dos proyectos políticos enfrentados y un escenario de máxima polarización. Las encuestas otorgan ventaja al ultraderechista Abelardo de la Espriella, frente al aspirante oficialista Iván Cepeda.

Tras imponerse en la primera vuelta por más de 660.000 votos, De la Espriella llega a la cita electoral con una intención de voto cercana al 50 %, mientras que Cepeda ronda el 44 %. El voto en blanco supera el 6 %, según los sondeos. Sin embargo, la diferencia no cierra por completo la puerta a una remontada del candidato oficialista, especialmente teniendo en cuenta los millones de electores que se abstuvieron en la primera vuelta y los esfuerzos de Cepeda por ampliar apoyos mediante alianzas y una moderación de su discurso.

La campaña ha estado marcada por diversas polémicas, entre ellas el papel del presidente Gustavo Petro, las acusaciones sobre supuestos vínculos de De la Espriella con grupos paramilitares y la influencia de Estados Unidos en el proceso electoral.

Apoyos clave en la recta final

Cepeda, ha tratado de ampliar su base electoral mediante alianzas e incursiones en el streaming con el apoyo de reconocidos influencers colombianos, mientras que De la Espriella ha sumado el respaldo de referentes de la derecha como Paloma Valencia y el expresidente Álvaro Uribe.

Además, De la Espriella ha recibido el respaldo público del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien ha manifestado en varias ocasiones su preferencia por el candidato colombiano durante la campaña. Por su parte, Iván Cepeda ha contado con el apoyo del presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez.

Con un electorado altamente movilizado y unas diferencias que, aunque claras en los sondeos, no se consideran definitivas, Colombia llega a su cita electoral en un clima de máxima expectación. El desenlace de este domingo no solo definirá la Presidencia, sino también el rumbo político del país en un escenario marcado por la polarización, las alianzas de última hora y la influencia de apoyos internacionales que han intensificado una campaña ya de por sí especialmente tensionada.

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