El Govern exige mayor transparencia y una cogobernanza real en la gestión de los fondos europeos y del Marco Financiero Plurianual durante el Pleno de la CARU
El Govern de les Illes Balears mantuvo ayer una posición firme en el Pleno de la Conferencia para Asuntos Relacionados con la Unión Europea (CARUE), celebrado en Madrid, y criticó la falta de diálogo real con las comunidades autónomas en cuestiones clave que afectan directamente al futuro de los territorios.
La delegación balear, encabezada por la vicepresidenta segunda y consejera de Presidencia, Coordinación de la Acción de Gobierno y Cooperación Local, Antònia Maria Estarellas, junto con la directora general de Relaciones Institucionales y con el Parlamento, Xesca Ramis, y la directora general de Proyectos Estratégicos, Fondos Europeos y Simplificación Administrativa, Bàrbara Barceló, reclamó un cambio de rumbo en la gobernanza de los fondos comunitarios y en la interlocución con el Estado.
El Govern lamentó que, en la reunión, convocada con más de cuatro años de retraso, no participara finalmente el ministro de Política Territorial, Ángel Víctor Torres, y también que el Pleno tuviera un orden del día básicamente informativo, sin espacios reales para el debate ni para la toma de decisiones sobre cuestiones estratégicas para las Illes Balears y el resto de comunidades autónomas.
El Ejecutivo balear instó formalmente al Gobierno de España a informar de manera más detallada, regular y con carácter previo sobre el estado y la evolución de las negociaciones en Bruselas, especialmente en lo que respecta al futuro Marco Financiero Plurianual (MFP). El Govern considera imprescindible conocer con antelación la posición que defenderá el Estado para poder anticipar el impacto de las políticas europeas en el archipiélago y garantizar una defensa adecuada de los intereses de los territorios.
En este sentido, el Govern expresó su preocupación por la ausencia de un debate específico sobre el futuro presupuesto de la Unión Europea, del que dependen políticas esenciales como las ayudas europeas, las infraestructuras, el medio ambiente, la agricultura, la cohesión social o el desarrollo económico.
En línea con otras comunidades autónomas, el Govern de les Illes Balears pidió que el Estado se adhiera a la ‘Declaración de Galicia’, un documento de carácter técnico y político que defiende el papel de las comunidades autónomas en el diseño de las políticas de cohesión y en la definición del futuro de la política de financiación europea, evitando que las decisiones se adopten de forma unilateral desde Madrid.
Como propuesta concreta, el Govern balear reclamó la creación inmediata de grupos de trabajo mixtos entre las comunidades autónomas y los ministerios implicados con el objetivo de analizar los reglamentos presentados el pasado mes de julio en el marco del futuro Marco Financiero Plurianual y de evaluar el impacto del denominado ‘Plan País’, consensuando los aspectos que afectan directamente a las competencias de ejecución y gestión de las comunidades autónomas.
Las representantes del Govern subrayaron que “no se trata solo de recibir fondos, sino de decidir cómo se ejecutan. Las comunidades autónomas somos las que gestionamos la realidad del territorio y es imprescindible que los puntos a negociar en Bruselas se consensúen y respeten las competencias de gestión”.
El Govern de les Illes Balears trasladó ayer mismo esta preocupación al secretario de Estado de Política Territorial, Arcadi España, mediante una carta oficial en la que se reclama más información previa, más tiempo para el debate y una participación real de las comunidades autónomas en las decisiones en materia de asuntos europeos.
Con esta posición, el Govern balear reiteró su compromiso con una gestión eficiente, transparente y descentralizada de los recursos europeos, y exigió un papel activo de las comunidades autónomas en el diseño de la estrategia europea del Estado para los próximos años.