Mikel Merino mete a España en los cuartos de final del Mundial
Un tanto del futbolista navarro en el tiempo extra da el pase a una España que fue mejor ante Portugal
Era un día señalado en el calendario. Un todo o nada. Una rivalidad histórica en la que solo uno de los contrincantes seguiría con vida en la Copa Mundial de la FIFA 2026. España y Portugal se citaban en un Estadio de Dallas completamente lleno para presenciar un encuentro que muchos señalaban como una final anticipada.
Desde el pitido inicial, el partido se convirtió en un pulso entre dos de las grandes potencias del fútbol mundial. Cada disputa, cada acción defensiva y cada regate levantaban un murmullo en las gradas que hacía presagiar un encuentro de los que dejan huella.
En tierra de cowboys, Mikel Oyarzabal fue el primero en desenfundar el revólver. El donostiarra lo intentó en dos ocasiones, pero ninguno de sus tiros encontró portería por escasos centímetros. Portugal respondió por medio de João Cancelo y Cristiano Ronaldo, aunque sus remates se toparon con un muro llamado Unai Simón.
Superado el primer cuarto de hora, la Selección dispuso de la ocasión más clara hasta ese momento. Lamine Yamal, primero, y Álex Baena, después, con una parábola prodigiosa, estuvieron a punto de adelantar a España, pero Diogo Costa exhibió unos reflejos felinos para evitar un gol que parecía hecho.
Antes del descanso, el encuentro ganó todavía más intensidad. Unai firmó una doble intervención de mucho mérito ante João Félix y Cristiano Ronaldo, mientras que entre Pedro Porro y el travesaño evitaron el tanto de Nuno Mendes. En las botas de Lamine Yamal estuvo la última oportunidad de una primera parte muy disputada, en la que España llevó la iniciativa con el balón y generó más ocasiones, aunque el marcador no se movió.
En el segundo tiempo, el ritmo dejó paso a la responsabilidad, sabiendo lo mucho que se jugaban unos y otros. España buscaba acceder a los cuartos de final del Mundial 16 años después de lograrlo por última vez en Sudáfrica 2010. Entonces, precisamente contra Portugal, el equipo de Vicente del Bosque empezó a trazar su camino glorioso hacia la primera estrella.
En un segundo periodo donde primaba el juego interior, la Selección merodeaba el área lusa, moviendo el balón de un lado a otro en busca del espacio definitivo. Pedri, con un disparo desde fuera del área, y Álex Baena encontraron puerta, pero no pudieron batir a Diogo Costa. Bruno Fernandes lo probó para Portugal, pero el balón golpeó en la parte exterior de la red de la portería española.
Cuando los espacios más se reducían, cuando el cansancio más mella hacía, apareció el alma de un equipo ganador. Ferran Torres filtraba un balón perfecto que dejaba mano a mano a Mikel Merino que volvió a aparecer cuando más se le necesitaba. El navarro batía de zurda a Diogo Costa y adelantaba a España en el primer minuto del tiempo añadido, un gol con aroma a San Fermín a tenor de la celebración del héroe de la noche. La Selección se fundía en una piña que simbolizaba la unión de un país por un objetivo común. Bernardo Silva y João Neves, con el tiempo extra ya superado, rozaron la igualada, pero el resultado no se alteró.
España completa su quinto partido consecutivo sin encajar un gol, la única del Mundial, y Unai Simón prolonga su racha de imbatibilidad hasta los 609 minutos
Anthony Taylor señalaba el final del partido, dando continuidad al sueño de llevar a España la segunda Copa del Mundo. El rival de los nuestros en cuartos de final saldrá del partido que enfrentará a Estados Unidos y Bélgica en Seattle —02:00 de la madrugada en la España peninsular—.