La FFIB prohíbe el acceso a cualquier instalación deportiva al presunto agresor en un partido juvenil en Mallorca

La Federación de Fútbol de las Illes Balears (FFIB), en coordinación con la Conselleria de Turisme, Cultura i Esports del Govern de les Illes Balears, ha impulsado una actuación sin precedentes en el ámbito deportivo autonómico que marca un antes y un después en la lucha contra la violencia en los recintos deportivos.
Jordi Horrach
Jordi Horrach

A instancias de la propia Federación, y al amparo de la Ley 2/2023 de la actividad física y el deporte de las Illes Balears, se ha iniciado un procedimiento sancionador por unos hechos de extrema gravedad ocurridos en un campo de fútbol del archipiélago, considerados constitutivos de una infracción muy grave en materia deportiva. Como medida inmediata de protección y garantía de la seguridad, se ha decretado la prohibición provisional de acceso a cualquier instalación deportiva, una decisión pionera en Baleares que evidencia la firme voluntad institucional de erradicar cualquier conducta violenta del deporte.

La normativa vigente contempla para este tipo de infracciones sanciones económicas que pueden oscilar entre los 5.000 y los 60.000 euros, así como la prohibición de acceso a recintos deportivos durante varios años, en función de la gravedad de los hechos y de la resolución definitiva del procedimiento. Asimismo, el incumplimiento de esta medida cautelar supondría una nueva infracción, que podría conllevar sanciones adicionales de entre 600 y 3.000 euros, reforzando así el carácter ejemplarizante de la actuación administrativa. Esta actuación representa un paso firme dentro de la política de tolerancia cero contra la violencia que la FFIB viene desarrollando de forma permanente, entendiendo que el fútbol debe ser un espacio seguro, educativo y ejemplar para futbolistas, árbitros, técnicos, familias y aficionados.

La Federación recuerda que la violencia no solo se manifiesta a través de agresiones físicas, sino también mediante insultos, amenazas o conductas intimidatorias que deterioran la convivencia y los valores del deporte. Por ello, seguirá impulsando herramientas como el canal de denuncias anónimas “Per un Futbol Segur”, que permite recopilar información y actuar con mayor rapidez y eficacia. La sintonía entre instituciones ha permitido poner en marcha una medida histórica que lanza un mensaje claro: quien ejerza violencia no tendrá cabida en el fútbol balear. La FFIB reafirma su compromiso de continuar trabajando junto a las administraciones públicas y todos los estamentos del deporte para garantizar que los campos de fútbol sean espacios de respeto, convivencia y formación en valores. 

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