Fallece Miquel Contestí, el presidente que evitó la desaparición del RCD Mallorca

Miquel Contestí Cardell (1933–2026) fue una de las figuras más decisivas y respetadas en la historia del Real Club Deportivo Mallorca.

Miquel Contestí
Miquel Contestí

Nacido en s’Arenal de Llucmajor, dedicó buena parte de su vida profesional y personal al servicio de su isla y, de manera muy especial, a la supervivencia y consolidación del club mallorquinista, al que quedará unido para siempre como el presidente que lo salvó en el momento más oscuro de su existencia.

Empresario y abogado de formación, Contestí asumió la presidencia del Mallorca en agosto de 1978, cuando la entidad atravesaba una situación crítica, tanto deportiva como económica. El club estaba al borde de la desaparición, las deudas amenazaban su continuidad y el futuro parecía condenado al declive. Fue entonces cuando Contestí decidió dar un paso al frente y asumir una responsabilidad que marcaría el devenir del mallorquinismo. Con determinación, ingenio y un profundo sentido de pertenencia, logró estabilizar la institución, sanearla progresivamente y devolverle la dignidad competitiva.

Durante sus catorce años al frente del club, entre 1978 y 1992, el Mallorca vivió una de las etapas más importantes de su historia. Bajo su presidencia se produjeron tres ascensos a Primera División y se sentaron las bases para que el equipo se consolidara en el fútbol profesional español. El momento culminante de aquella etapa llegó en 1991, cuando el Mallorca disputó por primera vez una final de la Copa del Rey, un hito impensable años atrás y símbolo del crecimiento deportivo e institucional logrado durante su mandato.

Más allá de los resultados, Miquel Contestí destacó por su manera de entender el club: cercana, austera y profundamente comprometida. Fue un presidente de club en el sentido más clásico del término, que entendía el cargo como un servicio y no como un fin, y que supo mantener la identidad del Mallorca en una época de grandes dificultades y transformaciones en el fútbol español. Su figura representó el último gran presidente de una era anterior a la conversión en sociedad anónima deportiva, y su legado sirvió de puente entre el Mallorca tradicional y el moderno.

Contestí fue, además, un hombre profundamente vinculado al fútbol desde joven, conocedor de la historia del club y respetado dentro y fuera de la isla. Su nombre sigue vivo en la memoria colectiva del mallorquinismo, reconocido por generaciones de aficionados, peñas y por la propia entidad como uno de los grandes iconos de su historia.

El fallecimiento de Miquel Contestí a los 92 años ha supuesto una profunda conmoción para el deporte balear y para todos aquellos que sienten el Mallorca como algo propio. Su legado no se mide solo en ascensos o finales, sino en haber garantizado que el club siguiera existiendo. Gracias a su valentía y compromiso, el Real Club Deportivo Mallorca pudo sobrevivir, crecer y escribir algunas de las páginas más importantes de su historia. Su figura permanecerá para siempre ligada a la del presidente que, cuando todo parecía perdido, supo salvar al club y devolverle la esperanza.

Descanse en paz.

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