Solo cuatro de cada diez viviendas de Baleares tienen un certificado energético registrado

El archipiélago alcanza una cobertura del 40,1%, ligeramente superior a la media española. Accumin estima que el 94,2% del parque residencial nacional presenta calificaciones energéticas ineficientes.

Archivo - Viviendas en Baleares.
Archivo - Viviendas en Baleares.

Baleares cuenta con un certificado energético registrado para el 40,1% de sus viviendas, frente al 39% del conjunto de España. Así lo recoge el informe «Estado de la eficiencia energética en España 2026», elaborado por Accumin a partir de los registros autonómicos comunicados al Ministerio para la Transición Ecológica.

El estudio diferencia entre la cobertura de estos certificados y la eficiencia de los inmuebles. Para estimar la situación del conjunto del parque residencial, la entidad aplica un tratamiento estadístico con el que sitúa el 94,2% de las viviendas españolas entre las letras D y G, consideradas ineficientes en su análisis.

La letra E concentra la mayoría de las viviendas

Según esa estimación, el 67,3% de los inmuebles españoles tiene una calificación E. En el extremo de mayor eficiencia, las viviendas con etiqueta A representan únicamente el 1,2%; las B, el 1,6%, y las C, el 3%.

Accumin relaciona estos resultados principalmente con la antigüedad de los edificios, muchos de ellos construidos antes de que existieran exigencias energéticas. La obra nueva apenas supone el 4% del parque total.

En cuanto al registro de certificados, Madrid encabeza la cobertura con un 69%, seguida de Navarra, con un 58%, Barcelona, con un 55,3%, y Málaga, con un 51,8%.

Las reformas impulsan la certificación

Durante 2025 se emitieron 1,3 millones de certificados energéticos en España, un 3% más que el año anterior y el máximo de la serie analizada.

El 45% estuvo vinculado a reformas energéticas, frente al promedio del 19% registrado entre 2016 y 2019. El informe relaciona este aumento con las ayudas públicas y los fondos europeos.

Las rehabilitaciones analizadas reducen el consumo entre un 25% y un 75% en viviendas unifamiliares. En los pisos, las reducciones oscilan entre el 10% y el 50%, aunque no siempre se traducen en una mejora de la letra energética.

Acelerar la rehabilitación

La entidad calcula que cumplir los objetivos de rehabilitación para 2030 exige multiplicar por 1,5 el ritmo de reformas registrado entre 2020 y 2025.

Entre las actuaciones previstas figuran mejorar el aislamiento de 1,2 millones de viviendas y sustituir 3,5 millones de sistemas de calefacción y agua caliente. Para acercarse a un parque residencial de cero emisiones en 2050, Accumin estima que sería necesario multiplicar por diez el ritmo actual de rehabilitación.

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