El eclipse pone a Baleares ante una jornada excepcional: restricciones de tráfico y seguridad reforzada
Baleares afronta este miércoles 12 de agosto una jornada excepcional por el eclipse total de Sol. La previsión de una elevada concentración de personas ha llevado a las autoridades a desplegar medidas especiales de movilidad y seguridad, con restricciones en una veintena de carreteras, controles en la Playa de Palma y 26 zonas oficiales habilitadas para contemplar el fenómeno.
Miles de personas ante un eclipse histórico
La expectación alcanzará su punto máximo esta tarde. El eclipse comenzará a apreciarse en Baleares alrededor de las 19:35 horas, cuando la Luna empiece a cubrir progresivamente el disco solar.
La totalidad llegará aproximadamente a las 20:32 horas, momento en el que la Luna se interpondrá entre la Tierra y el Sol y la oscuridad se impondrá durante unos minutos. A partir de las 20:45 horas, la superficie solar comenzará a quedar nuevamente al descubierto, aunque desde las Islas el Sol se ocultará por el horizonte antes de completar todo el proceso.
La excepcionalidad del acontecimiento explica buena parte de la expectación: un fenómeno de estas características no se observaba desde Baleares desde 1905 y, según las estimaciones recogidas, no volverá a producirse hasta 2180.
La Serra de Tramuntana, bajo restricciones
El principal desafío estará en los desplazamientos. Para evitar una concentración descontrolada de vehículos, se restringirán los accesos a la Serra de Tramuntana por la Ma-10, además de otra veintena de carreteras que conducen a calas, miradores y espacios donde se prevé una importante afluencia.
Las vías afectadas estarán monitorizadas entre las 15:00 y las 21:00 horas, aunque los horarios podrán modificarse dependiendo de la situación.
Las limitaciones contemplan excepciones para residentes, trabajadores, servicios esenciales, transporte público, propietarios de segundas residencias y clientes de hoteles y restaurantes.
La Playa de Palma se prepara para recibir a unas 70.000 personas
Otro de los puntos especialmente sensibles será la Playa de Palma, donde se calcula que podrían concentrarse alrededor de 70.000 personas durante el eclipse.
El Ayuntamiento prevé restringir las salidas de la Ma-19 que conducen hacia esta zona. El acceso quedará reservado a residentes, además de trabajadores previamente acreditados y clientes de establecimientos turísticos que dispongan de aparcamiento privado.
La magnitud de las previsiones ha llevado a movilizar a miles de profesionales y voluntarios pertenecientes a los cuerpos y fuerzas de seguridad, servicios de emergencias, Fuerzas Armadas, Protección Civil, IBANAT e IBSalut, entre otros organismos.
ECLIPBAL coordina la respuesta en las Islas
El dispositivo está articulado a través del nivel operativo 1 del Plan ECLIPBAL, activado desde este martes y dirigido desde el Centro de Coordinación Operativa Integrado (CECOPI).
La planificación no se limita a controlar el tráfico. Las administraciones han abordado la jornada desde la perspectiva de una posible emergencia debido a la extraordinaria concentración de personas que puede producirse simultáneamente en diferentes puntos del archipiélago.
Como alternativa a los desplazamientos hacia zonas especialmente concurridas, el Govern ha establecido 26 espacios oficiales de observación distribuidos por Baleares.
La selección no responde necesariamente a los lugares desde los que el eclipse tendrá una mejor perspectiva, sino a criterios de visibilidad, accesibilidad, capacidad, aparcamiento y facilidad de intervención para los equipos de emergencia.
La recomendación: evitar desplazamientos innecesarios
Ante una tarde que puede generar una fuerte presión sobre las carreteras y determinados espacios naturales, las autoridades insisten en reducir al máximo los movimientos que no sean imprescindibles.
La recomendación pasa por contemplar el eclipse desde el propio domicilio o desde el establecimiento turístico en el que se encuentre cada persona siempre que sea posible, evitando desplazamientos hacia lugares que puedan quedar saturados.
Baleares encara así uno de los acontecimientos astronómicos más excepcionales de su historia reciente con un operativo diseñado no solo para contemplar el eclipse, sino para gestionar con seguridad la enorme expectación que lo rodea.