Baleares lidera la caída de la siniestralidad laboral tras registrar un primer trimestre sin víctimas mortales

Entre enero y marzo de 2026, las Islas Baleares registran más de 4.200 accidentes laborales, con una caída del 6,4% respecto al año anterior y cero siniestros mortales.

La consellera de Trabajo, Función Pública y Diálogo Social, Catalina Cabrer, ha mostrado este miércoles su satisfacción al presentar un balance que consolida la tendencia a la baja iniciada el año pasado. El mérito de esta reducción es especialmente significativo si se tiene en cuenta que se ha conseguido en un contexto de crecimiento laboral, con cerca de 16.000 afiliados más a la Seguridad Social y una situación de casi plena ocupación durante los meses de temporada baja.

A pesar de la mejoría, que hace que las islas bajen del tercer al séptimo puesto en volumen total de siniestros, Baleares mantiene una ratio de incidencia superior a la media nacional (194,8), registrando 240,2 accidentes por cada 100.000 trabajadores. En el desglose de los datos, la gran mayoría de los siniestros ocurridos durante la jornada laboral fueron de carácter leve (3.681), mientras que 13 resultaron graves. En los trayectos de ida o vuelta al puesto de trabajo —accidentes in itinere— se contabilizaron 533 casos leves y 5 graves.

Comportamiento por sectores y el repunte agrícola

Por actividades económicas, la construcción se mantiene en primer lugar con cerca de 900 percances, seguida de la hostelería con algo más de 500 y el comercio con 450. No obstante, las grandes áreas productivas reflejan una evolución muy positiva: la siniestralidad cayó un 15,2% en la construcción —lo que permite a las islas dejar de liderar las estadísticas en este sector—, un 11,1% en la industria y un 6% en el sector servicios.

La única nota discordante se ha localizado en la agricultura, donde los accidentes se dispararon un 35,6%, aunque con una afectación mayoritariamente leve. La directora general de Trabajo y Salud Laboral, María de la Luz Moreno, ha atribuido esta subida a la propia volatilidad que caracteriza a las actividades del campo.

Formentera e Ibiza encabezan la mejoría territorial

El análisis geográfico deja datos muy dispares entre las distintas islas del archipiélago. Formentera encabeza el desplome de la siniestralidad con una espectacular bajada del 63,6%. Le sigue Ibiza con un descenso del 18,7%, mientras que en Mallorca la caída se situó en el 12%. Por su parte, la isla de Menorca ha mostrado un comportamiento plano, manteniendo estables sus registros informativos.

Para la consellera, este escenario de mayor seguridad es el resultado directo del esfuerzo conjunto de empresas y empleados, respaldado por la efectividad de las campañas de concienciación y control de medidas preventivas que lleva a cabo el Instituto Balear de Seguridad y Salud Laboral (Ibassal).