El PP pide una definición común de violación basada en el consentimiento para toda la UE
Zarzalejos y Estarás llaman a evitar errores de redacción como los de la Ley del Gobierno de Sánchez que benefició a los agresores
Los populares recuerdan que así lo dicta el Convenio de Estambul, ratificado con el gobierno de Rajoy en abril de 2014
El Partido Popular ha urgido hoy a la Comisión Europea a legislar con claridad para establecer una definición común de violación basada en la ausencia de consentimiento, reforzar la protección de las víctimas y evitar errores legales que puedan beneficiar a los agresores como ocurrió en España.
El presidente de la Comisión de Libertades Civiles, Justicia y Asuntos de Interior (LIBE), Javier Zarzalejos, y la Vice Presidenta de la Comisión de Derechos de la Mujer (FEMM), Rosa Estaràs, han liderado esta posición, subrayando la necesidad de combinar rigor jurídico y compromiso político frente a la violencia contra las mujeres.
Ambos participaron en el debate celebrado en Estrasburgo para decidir si la Eurocámara solicita una legislación que establezca una definición de violación válida en toda la UE basada en la ausencia de consentimiento, así como que el delito de abuso sexual sea incluido en la lista de delito bajo la orden europea de detención y entrega.
Zarzalejos ha defendido la necesidad de abordar con rigor técnico y jurídico la definición del delito de violación en la Unión Europea, subrayando la importancia de evitar errores legislativos que puedan perjudicar a las víctimas.
“Si no hay consentimiento, hay violación. Y en estos términos afortunadamente el delito de violación es definido en la mayor parte de los Estados miembros, pero como pudimos comprobar cuando se negoció la Directiva sobre Violencia contra la Mujer, una definición armonizada en la Unión Europea de este delito plantea cuestiones complejas de resolver sobre las que este informe trata”, ha afirmado.
Zarzalejos ha insistido en que cualquier avance en este ámbito debe sustentarse en un trabajo técnico sólido: “La elaboración técnica y jurídica sobre la definición de este delito tiene que ser contemplada con el rigor necesario”, insistió. Ejemplo de ello es España, donde “tenemos la experiencia trágica de una mala regulación de la violación y la agresión sexual, que tuvo que ser rectificada, pero que significó la puesta en libertad anticipada de más de mil violadores y agresores sexuales”.
En este sentido, ha advertido de las consecuencias de una legislación deficiente: “Esa experiencia debe servir para lo que no hay que hacer, al margen de cuáles sean las intenciones del legislador”.
EN LINEA CON EL CONVENIO DE ESTAMBUL
El presidente de LIBE ha destacado que instrumentos como el Convenio de Estambul, junto con las normas europeas ya en vigor y las experiencias nacionales, deben guiar el trabajo legislativo para evitar riesgos. “Necesitamos centrarnos en el objetivo esencial y no perdernos en narrativas divisivas y opinables”, ha señalado.
Asimismo, ha enumerado las prioridades clave: “Tenemos que centrarnos en una definición legal sólida, en incentivar y facilitar la denuncia, en mejorar los plazos de prescripción, en fortalecer los servicios de asistencia a las víctimas, en ofrecer a las víctimas el tratamiento y apoyo que merecen en situaciones tan traumáticas, en garantizar la seguridad jurídica y en potenciar la labor de jueces y tribunales independientes para aplicar la ley”.
Finalmente, Zarzalejos ha abogado por reforzar la cooperación judicial en la Unión Europea para evitar espacios de impunidad: “Y sí, tenemos que impedir que la fragmentación legal en la Unión conduzca a la impunidad y para eso proponemos una enmienda para ampliar a todos los delitos sexuales la entrega automática prevista en la decisión marco que prevé la orden europea de detención y entrega”.
Por su parte, la eurodiputada del Partido Popular y Vice Presidenta de la Comisión de Derechos de la Mujer e Igualdad de Género (FEMM) puso de relieve la gravedad de las cifras de violencia contra las mujeres y pidió a una respuesta firme basada en estándares europeos.
“Cada 10 minutos es asesinada una mujer. Las cifras son devastadoras. Tenemos derecho a no ser víctimas de violencia por el hecho de ser mujeres”, ha subrayado Estaràs, quien ha señalado que el Convenio de Estambul establece “de manera muy clara la hoja de ruta para prevenir y luchar contra la violencia contra las mujeres”.
La eurodiputada ha recordado que el Gobierno de Mariano Rajoy fue uno de los primeros en ratificar este convenio en 2014, destacando su importancia como marco de referencia. En este sentido, ha insistido en que el texto fija que el consentimiento debe ser “claro, inequívoco, afirmativo, libre y reversible”, y que su correcta definición es clave para la prevención y la protección de las víctimas.
Estaràs ha criticado la legislación española conocida como la ley del “solo sí es sí”, al considerar que “posibilitó miles de rebajas de condena y cientos de excarcelaciones”, y ha afirmado que “se legisló en beneficio de los agresores y no de las víctimas”. Por eso se tuvo que modificar, a iniciativa del Grupo Popular Español. Asimismo, ha rechazado los ataques a la judicatura: “Ese tampoco es el camino”.
Frente a ello, ha defendido que la vía adecuada es seguir el modelo del Convenio de Estambul, reforzando la regulación del consentimiento con criterios claros y garantistas. “La violencia se combate con acciones como estas”, ha afirmado.
Finalmente, la eurodiputada ha apelado a la responsabilidad de las instituciones: “Si hoy votamos a favor de esto, protegeremos vidas; si votamos en contra, las desprotegeremos. Sí a la regulación clave del consentimiento, no a legislar en beneficio de los agresores”.