La mujer asesinada por su exyerno en la Colònia de Sant Jordi recibió “al menos cinco patadas”, según los forenses

Los médicos sostienen que la víctima, de 74 años, no pudo defenderse y presentaba graves lesiones en la cabeza, las cervicales y el pecho.

La mujer asesinada presuntamente por su exyerno en la Colònia de Sant Jordi en 2024 recibió “al menos cinco patadas”, según han declarado los médicos forenses en la tercera sesión del juicio con jurado que se celebra en la Audiencia Provincial de Palma.

La víctima, Erika Rohrig, de 74 años, fue atacada cuando se encontraba boca abajo en el suelo y presentaba lesiones muy graves en la cabeza, las cervicales y el pecho. Los forenses han señalado que no pudo defenderse y que su cuerpo no presentaba lesiones defensivas.

Según los informes preliminar y definitivo, la mujer tenía el rostro desfigurado por la paliza mortal, con múltiples contusiones en el cráneo y el torso, además de fracturas en zonas como las órbitas de los ojos y la nariz. Los médicos han apuntado también que era una persona especialmente vulnerable por sus patologías previas.

En la sesión de este martes, otros facultativos han confirmado que el acusado, de 47 años y origen portugués, no presentaba ningún trastorno o enfermedad mental.

Agentes de la Guardia Civil que inspeccionaron el lugar de los hechos han reiterado que encontraron a la víctima sobre una gran mancha de sangre, junto a su teléfono móvil y una de las chancletas del acusado.

La Fiscalía solicita una condena de 20 años de prisión, mientras que la acusación particular eleva la petición a prisión permanente revisable.