Un hombre de 63 años amenaza con una navaja y encierra bajo candado a tres personas en un piso de Palma
La Policía Local de Palma detuvo a un hombre de 63 años por retener a tres inquilinos en una vivienda de la calle Biniali tras una disputa.
La Policía Local de Palma ha arrestado a un ciudadano español de 63 años acusado de retener contra su voluntad a tres inquilinos en una vivienda de la calle Biniali. El incidente se desencadenó de madrugada tras una fuerte disputa doméstica, lo que llevó al sospechoso a bloquear los accesos de las habitaciones desde el exterior. Agentes de la Unidad de Intervención Inmediata (UII) tuvieron que acceder al inmueble para liberar a las víctimas, quienes permanecían confinadas por miedo a las represalias.
Un conflicto doméstico fuera de control
Los hechos ocurrieron alrededor de las 03:30 horas del pasado martes. Todo comenzó con una intensa discusión entre el ahora detenido y el propietario del inmueble debido a un presunto robo en una de las estancias. Tres de los moradores de la casa intervinieron para defender al dueño del piso, lo que desató la ira del agresor.
Una vez que el casero abandonó la vivienda, el sospechoso esgrimió una navaja y comenzó a golpear violentamente las puertas de los cuartos donde se habían refugiado los demás inquilinos. Ante la negativa de estos a salir, el individuo procedió a instalar candados nuevos en los accesos desde los pasillos, dejándolos completamente privados de libertad.
Intervención policial y graves amenazas
La voz de alarma llegó a la sala del 092 a través de una llamada telefónica de los propios afectados al percatarse de que no podían abandonar las habitaciones. Al personarse la patrulla en el lugar:
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Acceso al edificio: Ante la falta de respuesta en el telefonillo, un residente que hablaba en inglés se asomó a la ventana y arrojó un manojo de llaves a los agentes para que pudieran entrar.
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Liberación de las víctimas: Ya en el interior, los policías obligaron al sospechoso a entregar las llaves de los candados. Dos de los perjudicados fueron rescatados de un cuarto compartido y el tercero de una habitación individual.
El agresor, a quien se le imputan los delitos de amenazas, coacciones y daños leves, mantuvo una postura hostil y desafiante durante todo el arresto.