La autopsia confirma que la víctima de Pere Garau falleció por asfixia tras ser golpeada
La mujer de 73 años fallecida en Pere Garau, murió por asfixia tras sufrir una violenta agresión, señala el análisis forense. Su nuera está hospitalizada bajo custodia.
El análisis forense realizado al cuerpo de la mujer de 73 años fallecida en el barrio palmesano de Pere Garau ha determinado que la causa directa de la muerte fue la asfixia. El examen médico-legal revela que la víctima sufrió una agresión previa muy violenta, presentando el hundimiento de parte del cráneo debido a múltiples impactos recibidos en la cabeza. Paralelamente, la presunta autora del homicidio, su nuera de 36 años, permanece ingresada en la unidad psiquiátrica del Hospital Universitario Son Espases bajo estricta custodia policial a la espera de que evolucione su estado.
Revelaciones del examen forense y signos de defensa
La autopsia practicada este miércoles ha aportado luz sobre la violencia legítima del suceso acontecido en Palma. Los resultados periciales confirman que el fallecimiento se produjo por sofocación, aunque el cuerpo de la víctima de nacionalidad española evidenciaba un castigo físico previo de extrema gravedad.
Los datos clave del informe forense detallan la mecánica del crimen:
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Objeto contundente: Las lesiones craneales de la septuagenaria, que incluían un hundimiento óseo, se produjeron tras recibir numerosas acometidas efectuadas con un ventilador.
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Resistencia de la víctima: Los restos biológicos hallados en la escena indican que la mujer mayor intentó protegerse activamente del ataque, ya que los forenses localizaron mechones de cabello retenidos en su mano izquierda.
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Desenlace: Tras recibir la descarga de golpes en la zona de la cabeza, la agresora terminó con la vida de la víctima mediante asfixia.
Custodia policial e indicios de alteración mental
Respecto a la situación de la investigada, identificada como María Ángeles Ferrer, de nacionalidad española, el desarrollo del caso se ha trasladado al ámbito sanitario debido a su comportamiento confuso. Desde el momento de su arresto por parte de la Policía Nacional, la mujer de 36 años mantuvo un discurso confuso y manifestaciones completamente incongruentes ante los agentes.
Estos indicios, que sugerían de forma clara la existencia de algún tipo de trastorno o alteración mental severa, motivaron su traslado hospitalario el pasado martes por la tarde. Actualmente, la sospechosa del homicidio de su suegra se encuentra internada en el módulo de detenidos del área de psiquiatría de Son Espases, donde sigue custodiada por las fuerzas de seguridad del Estado mientras se instruyen las diligencias sobre el parricidio.