La Audiencia de Baleares repetirá el juicio por el bebé hallado en un contenedor en Porto Cristo con un nuevo jurado popular
El proceso se iniciará con la selección y constitución de un nuevo jurado popular. A continuación comenzará la vista oral con la lectura de los escritos de acusación y de defensa
La Audiencia Provincial de Baleares volverá a celebrar desde el próximo viernes, a partir de las 09.30 horas, el juicio contra tres personas acusadas por la muerte de un bebé que fue arrojado a un contenedor en Porto Cristo (Mallorca) en 2023.
Este procedimiento ya fue juzgado en octubre de 2025, pero el juicio tuvo que suspenderse antes de su finalización debido a las dudas surgidas sobre la cualificación de un perito que había declarado a petición de las defensas.
La magistrada consideró que el informe presentado por dicho especialista —en el que se defendía que la muerte del bebé se debió a un aborto— no podía admitirse como prueba válida, ya que la Ley de Enjuiciamiento Criminal exige que quienes elaboren este tipo de informes dispongan de una titulación oficial.
Ante esta situación, la jueza decidió anular el juicio al entender que continuar con la vista dejaría a la defensa sin su única prueba y podría vulnerar el principio de igualdad de armas, así como el derecho a la defensa y a la tutela judicial efectiva recogidos en la Constitución.
En el nuevo juicio volverán a sentarse en el banquillo la madre del bebé y el tío de la criatura. La Fiscalía solicita para ambos la pena de prisión permanente revisable al considerarlos responsables de dos delitos de asesinato.
También está procesada la cuñada de la madre, para quien el Ministerio Público pide una multa de 5.400 euros por un presunto delito de omisión del deber de socorro.
De acuerdo con el escrito de acusación, los hechos ocurrieron el 3 de noviembre de 2023. La mujer, que estaba embarazada de entre 26 y 27 semanas, comenzó el parto dentro de un vehículo en el que viajaba junto a los otros dos acusados.
Tras el nacimiento, y pese a encontrarse cerca de un hospital, la mujer habría entregado al recién nacido al hombre para que lo tirara a un contenedor cercano, tras lo cual abandonaron el lugar.
Durante el anterior juicio, la fiscal sostuvo que la bebé nació con vida y que fue trasladada aún caliente al hospital después de ser encontrada en el contenedor. Según afirmó, la muerte se produjo al ser abandonada en esas circunstancias.
Por su parte, la defensa de la madre reconoció la gravedad de lo sucedido, aunque insistió en que la mujer no actuó con intención de matar.
La abogada del tío defendió que su cliente desconocía el embarazo de su cuñada y que tampoco era consciente de que estaba depositando un bebé en el contenedor, ya que creía que se trataba de un feto sin vida.
Dos médicos del Hospital de Llevant —un pediatra y una doctora de Urgencias— señalaron en su declaración que el neonato probablemente nació con vida, aunque las condiciones del parto y el tiempo transcurrido hasta su rescate podrían explicar que llegara al hospital sin signos vitales.