El Consell de Mallorca sumará 40 plazas residenciales para personas mayores dependientes en Alcúdia y asumirá la gestión a través del IMAS
El presidente del Institut Mallorquí d’Afers Socials (IMAS) y conseller de Benestar Social del Consell de Mallorca, Guillermo Sánchez, ha asistido hoy en Alcúdia a la presentación del proyecto de reforma de la antigua residencia municipal, que prevé incorporar 40 plazas residenciales para personas mayores dependientes. La consellera de Famílies, Benestar Social i Atenció a la Dependència, Sandra Fernández, ha dado a conocer la actuación en un acto al cual han participado también el gerente del Consorci de Recursos Sociosanitaris i Assistencials, Alejandro Mora, y la alcaldesa de Alcúdia, Fina Linares.
«Con este proyecto se recupera una equipación existente para ponerla al servicio de las personas mayores dependientes, incorporando espacios adaptados y una organización pensada para mejorar la calidad de la atención y el bienestar de los usuarios», ha destacado el presidente del IMAS.
El Consell de Mallorca, a través del IMAS, tendrá un papel clave en esta iniciativa, puesto que asumirá la gestión de la residencia cuando el proyecto esté finalizado. De este modo, la institución insular garantizará que las nuevas plazas se integren en el sistema público de servicios sociales y respondan a las necesidades reales de las personas mayores y de sus familias.
El proyecto, que supondrá una inversión de 6,2 millones de euros, prevé la adaptación integral del edificio situado en la calle de Formentera, 5, con el objetivo de recuperar esta infraestructura para reforzar la red pública de atención a la dependencia en el municipio y en el conjunto de la comarca. El inicio de las obras está previsto para el año 2026 y el final para el 2030.
El conseller de Benestar Social ha incidido en el hecho que «estas 40 plazas nuevas reforzarán la red pública y nos permitirán ofrecer una respuesta más próxima y más adecuada a las personas mayores dependientes del Raiguer. El Consell de Mallorca, a través del IMAS, asumirá la gestión del recurso para garantizar un servicio de calidad, modernizado y pensado para las necesidades de las personas y de sus familias».
El edificio se reorganizará para adaptarse a las necesidades actuales de atención sociosanitaria. El sótano acogerá los servicios generales, mientras que en la planta baja se ubicarán los servicios comunes. Las plantas primera y segunda estarán destinadas en las habitaciones y a los cuartos de estar para los residentes.
Esta actuación forma parte del Plan de Infraestructuras Sociosanitarias 2026-2030, dentro del cual hace muy poco se presentó el proyecto de una vivienda supervisada en Esporles, que prevé la adaptación de la antigua casa de las monjas del municipio para convertirla en un recurso residencial de proximidad con 10 plazas. Así mismo, destaca también el proyecto de construcción de una residencia nueva en Sineu, que ofrecerá 60, todas gestionadas por el IMAS.
En total, el Plan prevé la creación o adaptación de 18 infraestructuras en todo el archipiélago, con 693 plazas y una inversión global de 82,4 millones de euros, con el objetivo de ampliar y modernizar los servicios públicos de atención a la dependencia.