Son Espases eleva un 28% los trasplantes de médula ósea y alcanza 78 intervenciones en 2025

El Hospital Universitario Son Espases realizó 78 trasplantes de médula ósea durante 2025, frente a los 61 del año anterior. El aumento consolida el crecimiento de esta actividad en Baleares, que acumula un 59% más de procedimientos desde 2020, mientras los trasplantes con donantes no emparentados se disparan un 200%. 

Los trasplantes alogénicos concentran buena parte del crecimiento

El Servicio de Hematología y Hemoterapia de Son Espases ha registrado un notable incremento de los trasplantes hematopoyéticos en los últimos años. En 2020 se realizaron 49 procedimientos, una cifra que ha ascendido hasta los 78 de 2025.

Especialmente significativo ha sido el avance de los trasplantes alogénicos, aquellos que utilizan células madre procedentes de un donante compatible, ya sea familiar o no emparentado. Estos tratamientos han pasado de 17 a 38 casos, un crecimiento superior al 120%, y ya representan casi la mitad de la actividad.

Dentro de este grupo destaca el aumento de los trasplantes con donantes no emparentados (DNE), que han pasado de 9 a 27 intervenciones, lo que supone un incremento del 200%.

Más de 1.200 pacientes se han beneficiado de esta terapia

El crecimiento de esta actividad se produce después de 35 años de trayectoria de los trasplantes hematopoyéticos en Baleares. En 2009, Son Espases realizó el primer trasplante alogénico complejo de la comunidad a partir de un donante no emparentado.

Desde entonces, más de 1.200 pacientes de Baleares han recibido este tipo de terapia celular.

El trasplante de progenitores hematopoyéticos consiste en sustituir las células madre enfermas por otras sanas. Para ello, el paciente recibe previamente altas dosis de quimioterapia o radioterapia y, posteriormente, las células madre se administran mediante una infusión similar a una transfusión sanguínea.

Células del propio paciente o de un donante compatible

Los trasplantes pueden ser autólogos, cuando se utilizan células previamente extraídas del propio paciente y congeladas, o alogénicos, cuando proceden de un donante compatible.

Los primeros están indicados para enfermedades como el mieloma múltiple y los linfomas, mientras que los alogénicos constituyen el tratamiento principal para las leucemias agudas y otras enfermedades graves de la sangre.

El proceso comienza con una fase de acondicionamiento destinada a eliminar las células malignas y evitar el rechazo. Después se infunden las células madre, que migran hasta la médula ósea y comienzan a generar nuevas células sanguíneas.

El paciente necesita posteriormente un ingreso hospitalario de entre dos y cuatro semanas para realizar un seguimiento médico.

La donación de médula ósea se dispara en Baleares

El aumento de donantes también está contribuyendo a ampliar las posibilidades de encontrar personas compatibles para los pacientes. La captación corre a cargo de un equipo multidisciplinar formado por hematólogos, enfermeras, hospitales y el Banco de Sangre y Tejidos.

Las cifras reflejan este crecimiento. En 2023 se captaron 44 donantes de médula ósea, frente a los 395 registrados en 2024. En 2025, la cifra ascendió hasta los 545, 150 más que el año anterior, lo que supone un aumento del 38%.

Los donantes pueden tener entre 18 y 40 años siempre que no presenten enfermedades o incompatibilidades. Las muestras se incorporan al Registro Español de Donantes de Médula Ósea (REDMO) de la Fundación Josep Carreras hasta que aparece un paciente compatible.

El 80% de las donaciones ya se realizan por sangre periférica

La donación ha evolucionado hacia procedimientos menos invasivos. Actualmente, el 80% de las extracciones se realizan mediante punción periférica, de forma similar a una donación de sangre y sin necesidad de realizar una punción en el hueso.

Antes de la extracción, el donante recibe durante unos días factores de crecimiento hematopoyéticos para aumentar la presencia de células madre en la sangre.

La extracción se realiza de forma ambulatoria y dura entre tres y cuatro horas. Una máquina separa las células madre de la sangre y estas se destinan posteriormente al paciente, mientras que el resto de componentes sanguíneos regresan al donante.

El procedimiento permite que el donante vuelva a casa el mismo día y pueda contribuir a salvar la vida de una persona con cáncer hematológico.

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