Salud atiende cada año a unas 30.000 personas con un diagnóstico de depresión

Mañana, martes 13 de enero, se conmemora el Día Mundial de Lucha contra ese trastorno emocional

Los centros de salud de Atención Primaria de Baleares atienden cada año alrededor de 30.000 personas con un diagnóstico de depresión o depresión mayor, lo que pone de manifiesto el impacto que suponen estos trastornos emocionales en la red asistencial pública. Mañana, 13 de febrero, se conmemora el Día de Mundial de la Lucha contra la Depresión.

En concreto, el año pasado se atendió a 29.938 pacientes con este trastorno, una cifra ligeramente inferior a la de 2024 (30.479 pacientes) y algo superior a la de 2023 (29.917 pacientes). Asimismo, el número de pacientes atendidos por depresión en los servicios de urgencias supera los 600 anuales. Se han producido 507 ingresos por diagnóstico de este trastorno desde el 2023.

La depresión es una de las principales enfermedades mentales y una causa de discapacidad que afecta a más de 300 millones de personas en todo el mundo. Entre un 8 y un 15% de las personas sufrirá a lo largo de su vida algún episodio de depresión. Según los datos de la última Encuesta de Salud de España, la prevalencia de la depresión severa en Baleares es de un 8,93% (unas 112.000 personas). La media nacional es del 8%.

La conselleria de Salud, a través de la dirección general de Salud Mental, lanza mañana, coincidiendo con el Día Mundial de Lucha contra la Depresión, un vídeo dirigido a las familias sobre cómo apoyar a niños y adolescentes si muestran síntomas de ansiedad o depresión, al tiempo que recuerda la importancia de pedir ayuda profesional, no subestimar la enfermedad y solicitar atención sanitaria.

Los cambios de humor son habituales en niños y adolescentes, pero, tal y como explica Neus Zuzama, psicóloga clínica en el Hospital de Día de Psiquiatría de Son Llàtzer, debemos estar atentos cuando los cambios son muy intensos, se prolongan en el tiempo, afectan al sueño, la alimentación, el rendimiento escolar o las relaciones. En estos momentos, lo importante es abrir espacios de confianza, escuchar sin juzgar, validar lo que sienten y mostrar disponibilidad. No es necesario tener todas las respuestas; es normal no saber qué decir, y un simple «estamos aquí, contigo», puede ser un recurso poderoso.

La depresión no es una debilidad, sino una enfermedad ―una de las principales enfermedades mentales― con una incidencia cada vez mayor, según ponen de manifiesto los datos del Servicio de Salud de las Illes Balears. En los últimos años se ha producido un aumento de los casos de depresión, especialmente entre la población joven y las personas mayores.

Las señales que no pueden subestimarse incluyen:

-Pérdida de energía y fatiga

-Cambios en el apetito o en el sueño

-Aislamiento social

-Sentimientos de culpabilidad o desesperanza

-Pérdida de interés en actividades de las que antes se disfrutaba

-Pensamientos de autolesión y suicidio.

Asimismo, la Dirección General de Salud Mental organizó el pasado mes de octubre, junto con la Academia de Ciencias Médicas y de la Salud de las Illes Balears, la jornada «Nuevas tendencias en el abordaje integral y humanizado de la depresión: cuidando la salud mental desde la infancia a la edad adulta». La cita contó con la participación de más de 200 profesionales de los ámbitos sanitario, social y educativo y se trataron cuestiones que van desde una mirada amplia al tratamiento, el apoyo en primera persona y la incidencia en la infancia y la adolescencia.

Promoción del bienestar emocional

Las actuaciones de la Conselleria de Salud se centran, por un lado, en el tratamiento y abordaje de la enfermedad y, por otro, en toda una serie de actuaciones destinadas a la prevención, la detección temprana y la promoción del bienestar emocional con la suma de sinergias y circuitos de coordinación entre los ámbitos sanitarios, sociales, educativos y comunitarios.

El refuerzo de los recursos humanos ha sido una de las medidas más importantes, con la incorporación de 16 psicólogos para fortalecer la red de atención psicológica en la Atención Primaria de las Islas Baleares (9 en Mallorca, 3 en Menorca y 4 en Ibiza y Formentera) y la implantación, por primera vez, de la figura del psicólogo educativo en los centros de secundaria de las Islas Baleares, una medidad pionera en todo el Estado que ha supuesto un cambio estructural en el acompañamiento emocional del alumnado. Durante el pasado curso escolar, estos profesionales atendieron a 5.700 personas entre alumnado, docentes y familias, mediante intervenciones individuales y grupales adaptadas a las necesidades de cada comunidad educativa.

Uno de los objetivos es la intervención temprana en un primer nivel de atención sobre el malestar emocional, con el objetivo de poder reconducir la situación antes de llegar a situaciones más complejas que requieren una atención más especializada.

Estas actuaciones forman parte, precisamente, del cambio de modelo en la atención de la salud mental con una asistencia escalonada a los pacientes según la gravedad y necesidades clínicas, lo que hará posible que sea más efectiva y resolutiva. Se trata de abordar en atención primaria los trastornos más comunes y destinar los dispositivos más especializados a tratar las patologías y los trastornos más graves.

Otras actuaciones impulsadas son nuevos programas de educación emocional en los centros escolares y un ambicioso proyecto con la UIB de puesta en marcha de una plataforma digital para reforzar el bienestar emocional de los estudiantes de la universidad y de la juventud de las islas Baleares. La plataforma tiene como objetivo fomentar hábitos de vida saludables, promover la salud mental y prevenir problemas de salud mental.

Prevención del suicidio

La prevención del suicidio―en consonancia con el Plan de Salud Mental de las Illes Balears—es precisamente una de las principales líneas de actuación de la Dirección General de Salud Mental, con diferentes programas para reforzar el bienestar emocional. Entre ellos, se encuentra la puesta en marcha de talleres grupales para personas mayores de 65 años de gestión emocional, redes de apoyo y acompañamiento psicoeducativo con el objetivo de fomentar habilidades emocionales y detectar precozmente el malestar emocional, la depresión y los signos de riesgo suicida.

Otra de las actuaciones previstas es, conjuntamente con la Universidad de las Illes Balears, y en línea con su Plan de bienestar emocional, promover la sensibilización y capacitación de la comunidad universitaria de las islas en la prevención y gestión de la conducta suicida, mediante intervenciones formativas y recursos audiovisuales accesibles.

La etapa universitaria es un período de especial vulnerabilidad para la salud mental. Al menos el 80% de los participantes en acciones formativas mejora su nivel de conocimiento y autopercepción y la capacidad de actuar ante conductas suicidas.