La Policía ejecuta el desalojo definitivo de la antigua prisión de Palma por motivos de seguridad

La antigua prisión de Palma vive este miércoles su desalojo definitivo. Agentes de la Policía Local y de la Policía Nacional han desplegado un amplio operativo para vaciar las instalaciones, en cumplimiento del auto judicial emitido el pasado 29 de mayo que avala la actuación por el elevado riesgo existente en el recinto.

El dispositivo, coordinado entre ambos cuerpos de seguridad y acordado en una Junta Local de Seguridad extraordinaria, se desarrolla a lo largo de toda la jornada. Durante la intervención también permanecen en la zona equipos de los servicios sociales municipales y una ambulancia del 061 para atender cualquier incidencia que pudiera producirse. Según los datos facilitados por el Ayuntamiento de Palma, cuando se inició el proceso de recuperación posesoria del inmueble el pasado mes de febrero residían en la antigua cárcel 206 personas. Después de las actuaciones llevadas a cabo durante los últimos meses, esta cifra se ha reducido progresivamente hasta situarse en torno a las 70 personas.

Como medida de apoyo a las personas afectadas por el desalojo, el Ayuntamiento de Palma ha instalado en el Parque Central de Bomberos cuatro módulos prefabricados climatizados equipados con camas facilitadas por Cruz Roja. Este recurso de alojamiento temporal estará operativo durante dos noches, entre las 19.30 y las 09.00 horas, y está destinado a quienes no cuenten con una solución habitacional inmediata. Una vez ejecutado el desalojo, la Policía Local mantendrá en el entorno un dispositivo permanente de vigilancia las 24 horas del día para garantizar la seguridad y evitar nuevas ocupaciones y, posteriormente, el Ayuntamiento procederá al tapiado del recinto.

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