Las obras de 167 pisos de alquiler asequible en Palma arrancarán este verano

La estrategia residencial de Palma cierra su etapa inicial tras aprobarse la licencia para edificar 80 viviendas de alquiler a precio limitado en el número 6 de la calle Isabel de Villena, en Son Ferragut. Con este permiso, validado este martes en el Consejo de Gerencia de Urbanismo, el consistorio eleva a 167 el número final de inmuebles de esta primera fase (uno más de los previstos originalmente), sumando estas casas a las 87 ya proyectadas en Camp Redó.

El regidor de Urbanismo, Vivienda y Proyectos Estratégicos, Óscar Fidalgo, ha anunciado que los trabajos de construcción de ambas promociones arrancarán este mismo verano. El teniente de alcalde ha valorado positivamente que la administración local haya logrado desbloquear casi 170 viviendas protegidas en el plazo de una semana. Las rentas de estos inmuebles se ajustarán a los límites fijados por la legislación de la comunidad autónoma.

Como garantía para el correcto desarrollo del programa, el propio Ayuntamiento de Palma asumirá de manera directa la gestión y construcción de aquellos lotes de la primera fase que habían quedado desiertos en los concursos públicos. El acceso a estos alquileres mantendrá una cuota de reserva específica destinada a tres colectivos prioritarios: jóvenes menores de 35 años, personas mayores de 65 años y familias monoparentales.

Segunda fase en siete solares y nuevas licencias privadas

El plan de vivienda tendrá continuidad con una segunda fase de mayor envergadura que proyecta levantar más de 800 pisos repartidos en siete parcelas de titularidad municipal. Esta próxima expansión residencial incluirá la dotación de servicios y equipamientos públicos diseñados para cubrir las demandas específicas de cada barriada.

Fuera de este plan institucional, la Gerencia de Urbanismo ha otorgado otra licencia de obras para un edificio privado de 20 viviendas, del cual un total de 9 pisos se acogerán también a la modalidad de precio limitado. Fidalgo ha concluido señalando que este paquete de medidas, junto con la tramitación habitual de licencias para transformar oficinas o locales comerciales en espacios residenciales, busca agilizar la burocracia e incorporar producto inmobiliario asequible al mercado de Palma.