El Ayuntamiento de Palma reorganiza su organigrama y reasigna competencias en varias áreas de gobierno
El alcalde de Palma, Jaime Martínez Llabrés, ha impulsado una reorganización del organigrama municipal que supone la reasignación de competencias en distintas áreas del equipo de gobierno. La medida, anunciada este 24 de febrero, tiene como objetivo reforzar la estructura interna del consistorio y adaptarla a las actuales prioridades de gestión.
Uno de los principales cambios afecta a las competencias de Función Pública, que pasan a integrarse en el área dirigida por el teniente de alcalde Llorenç Bauzá de Keizer. Esta área pasará a denominarse Función Pública, Medio Ambiente, Sostenibilidad, Espacios Naturales, Bienestar Animal e Innovación, incorporando además la Dirección General de Función Pública.
Con esta modificación, el equipo de gobierno busca concentrar en un mismo departamento la gestión de los recursos humanos municipales junto a las políticas vinculadas a sostenibilidad, innovación y entornos saludables, reforzando así una visión transversal de la administración local.
Por otra parte, el área encabezada por la teniente de alcalde Mercedes Celeste pasa a denominarse Hacienda, Contratación y Patrimonio. Esta concejalía contará con dos direcciones generales diferenciadas: una Dirección General de Contratación, Calidad y Atención a la Ciudadanía y una Dirección General de Patrimonio, con el fin de optimizar la gestión económica y contractual del Ayuntamiento.
La reorganización también introduce ajustes en el área de Servicios Sociales, Educación, Participación Ciudadana, Juventud e Igualdad de Oportunidades, especialmente en la distribución de competencias entre sus coordinaciones.
A partir de ahora se establecerán dos grandes coordinaciones: una Coordinación General de Participación Ciudadana, Gent Gran, Interculturalidad y Coordinación de Distritos, y otra de Educación, Juventud, Servicios Sociales e Igualdad. Esta nueva estructura pretende clarificar funciones, mejorar la coordinación interna y ofrecer una respuesta más ágil a las necesidades sociales y educativas de la ciudadanía.
Según ha destacado el equipo de gobierno municipal, esta reorganización responde a la voluntad de fortalecer la estructura administrativa, optimizar los recursos públicos y avanzar en la mejora continua de los servicios que se prestan a los vecinos de Palma.
Con estos cambios, el Ayuntamiento refuerza su apuesta por una gestión más eficiente, adaptada a los retos actuales y orientada a ofrecer una atención más cercana y eficaz a la ciudadanía.