Arranca el proceso para planificar, coordinar y establecer una fecha para el desalojo de la antigua prisión de Palma
La antigua cárcel de Palma, abandonada tras décadas sin uso, está a punto de quedar vacía tras un proceso de desalojo impulsado por el Ayuntamiento.
Cuenta atrás para la desocupación total de la antigua cárcel de Palma. Dejó de funcionar como centro penitenciario hace décadas tras la apertura de la nueva prisión, y paso a convertirse en un complejo abandonado que ha funcionado durante años como un asentamiento informal. Ahora tras un proceso de desalojo y control de accesos iniciado por el Ayuntamiento, está a las puertas del desalojo definitivo. Quedan menos de un centenar de residentes en su interior.
Es cuestión de semanas o incluso de días que las últimas ochenta personas que todavía residen en la antigua prisión de Palma sean desalojadas. Y es que el Ayuntamiento de Palma ya dispone de la autorización judicial correspondiente para poder proceder a ello.
Hoy se ha dado cuenta en la Junta de Gobierno del auto judicial y, será mañana cuando se reúna la Junta Local de Seguridad Extraordinaria con la participación de Policía Local, Policía Nacional y Delegación del Gobierno para planificar, coordinar y establecer una fecha para el desalojo.
Recordar que el auto avala todos los argumentos presentados por el Consistorio y considera acreditados los riesgos para la seguridad de las personas que todavía permanecen en el edificio, así como las dificultades de evacuación en caso de emergencia.
Destacar que desde febrero la cifra de ocupantes ha pasado de 226 personas a alrededor de 80. Según el propio alcalde, muchas de estas personas se han marchado fuera de Palma, mientras otras han emigrado a la Península o a otros países. Paralelamente, los servicios sociales siguen ofreciendo alternativas de alojamiento y asistencia a las personas que todavía permanecen en la antigua prisión.
Por otro lado, una vez que Cort recupere la posesión del edificio, el Ayuntamiento procederá a su cierre definitivo mediante un tapiado integral, sistemas de videovigilancia y vigilancia policial para evitar nuevas ocupaciones. Además, desde Urbanismo se continúa redactando el proyecto para construir más de un centenar de viviendas en los terrenos de la antigua cárcel.