Los antiguos cines Metropolitan se convertirán en un centro multiservicios con una inversión de 14,3 millones

La propuesta ganadora concibe el centro como un espacio abierto y polivalente, pensado para generar actividad durante todo el día articulado en torno a dos atrios, una fachada escalonada y espacios adaptados a múltiples usos

La Junta de Govern ha dado luz verde al proyecto ganador del concurso de anteproyectos arquitectónicos para el desarrollo del futuro centro de equipamientos de Pere Garau, que se ubicará en los antiguos cines Metropolitan. 

Así lo ha anunciado este miércoles en rueda de prensa el alcalde de Palma, Jaime Martínez Llabrés, destacando que el futuro centro representa “uno de los equipamientos municipales de barrio más importantes de los últimos 25 años, con 8.000 metros cuadrados y una inversión de 15 millones de euros”, y que permitirá, además, dejar de prestar en régimen de alquiler tres servicios municipales que pasarán a integrarse en el nuevo edificio.

Antes de desgranar los detalles del proyecto, el primer regidor de Cort ha querido agradecer el trabajo de las 14 propuestas presentadas al concurso, por su “gran nivel de calidad” y por estar “cuidadosamente pensadas para responder a las necesidades de un barrio vivo y diverso”. 

Seguidamente, ha trasladado su enhorabuena al anteproyecto ganador, ejecutado por la UTE Joan Fortuny + Martí Sanz, que ha destacado “por presentar un diseño con un alto nivel de definición y detalle”, escogiendo un sistema que combina hormigón y madera, y que dota al edificio de mayor flexibilidad y capacidad de adaptación a los diferentes usos y futuras necesidades del barrio.

Detalles de la propuesta ganadora

La propuesta concibe el centro como un espacio abierto y polivalente, pensado para generar actividad durante todo el día y acoger diferentes perfiles.

“En un barrio como Pere Garau, con una identidad muy marcada y una intensa vida cotidiana, es tan importante lo que ocurre dentro del edificio como lo que sucede en sus espacios intermedios y en el exterior”, ha explicado el alcalde. 

Partiendo de esta idea, el proyecto articula todos los usos a través de dos atrios principales: uno abierto al exterior, conectando el edificio directamente con el barrio, y otro bioclimático, que funcionará como corazón social y ambiental del centro, aportando luz natural, ventilación y espacios de encuentro.

La propuesta destaca también por su buena relación con el entorno y por su calidad arquitectónica, ya que el edificio se integra en el barrio de manera respetuosa y natural, adaptándose a las alturas y dimensiones de las calles de Pere Garau. 

La relación con la calle se refuerza con la creación de un porche público, que actúa como una extensión del espacio urbano y como el inicio de un recorrido secuencial hacia los atrios interiores.

Este espacio de sombra y protección facilita el acceso, mejora la accesibilidad y crea un lugar de encuentro para los vecinos. 

Según ha continuado el alcalde, la propuesta ha tenido también en cuenta la adecuación al programa y la compatibilidad de los usos descritos en las bases del concurso. 

En esta línea, el diseño responde a la complejidad de los usos que tendrá el edificio mediante una distribución clara, fácil y eficiente, dividida en tres plantas subterráneas, cinco sobre rasante y una planta cubierta. 

Las plantas subterráneas serán las que acojan los aparcamientos y en la -3 se integrarán también espacios de almacenamiento. 

Por otra parte, en la planta baja, la planta segunda y parte de la tercera se ubicarán los usos más estáticos: la comisaría de Policía Local, la Unidad Básica de Salud, la escoleta, la OAC y el centro de día, además de una sala de conferencias.

A partir de la tercera planta, el edificio evolucionará hacia la máxima flexibilidad, convirtiéndose en una infraestructura capaz de adatarse a lo largo del tiempo a las necesidades cambiantes del barrio con salas polivalentes, aulas abiertas y espacios para entidades. Es aquí donde se situará el centro de Gent Gran, el casal de barri, y la biblioteca.  

“El proyecto entiende que Pere Garau es un barrio dinámico y que su equipamiento principal debe responder con este mismo dinamismo”, ha incidido el primer regidor de Cort. 

Otro de los elementos más destacables de la propuesta ganadora es la forma escalonada de la fachada interior del edificio, que permite que cada uno de los espacios disponga de su propia terraza exterior, mejorando la luz natural, ventilación y el confort de los espacios interiores, a la vez que permite mantener una relación visual entre las diferentes plantas.

El anteproyecto, asimismo, apuesta por una visión sostenible y respetuosa con el entorno, de modo que la parte posterior de la parcela se mantiene sin edificar y se convierte en un espacio libre que actuará como pulmón interior, complementando los espacios verdes del barrio. 

Este espacio se concibe como uno polivalente, verde y comunitario, pensado para acoger diferentes usos a lo largo del día y del año. Su actividad principal será la de patio exterior de la escoleta, diseñado como un espacio seguro y adaptado al juego infantil. Con todo, cuando la escoleta no esté en funcionamiento, se podrá abrir al barrio y convertirse en un refugio climático urbano. 

Para acabar, el alcalde ha puesto en valor los criterios de sostenibilidad, eficiencia energética y confort ambiental que incorpora la propuesta, con el objetivo de alcanzar un consumo energético prácticamente nulo, a la vez que incorpora medidas para mejorar la gestión y ahorro de agua. 

El edificio contará con un total de 4.655 metros cuadrados construidos sobre rasante y 2.631 metros cuadrados bajo rasante. A ellos se suman los 213 metros cuadrados destinados al patio infantil y los 89 metros cuadrados para el patio del centro de Gent Gran. 

La inversión aproximada del proyecto es de 14,3 millones de euros, y el plazo de ejecución previsto es de 18 meses, ha detallado el alcalde, recordando que ya hay incorporado en 2026 un presupuesto para que esta iniciativa “sea una realidad y empiece a caminar”.  

“Volvemos a recuperar un espacio abandonado durante años y lo transformamos para los ciudadanos de Palma y para los vecinos de Pere Garau”, ha finalizado Martínez Llabrés, destacando que se trata de un proyecto que permite “reforzar la vida comunitaria, mejorar los servicios públicos y, en definitiva, generar un nuevo espacio de encuentro para todo el barrio”.