La antigua cárcel de Palma queda completamente cerrada tras la instalación de una puerta de hierro

El Ayuntamiento de Palma ha reforzado el cierre de la antigua prisión con la instalación de una puerta de hierro y el tapiado de los accesos para evitar nuevas ocupaciones, una vez culminado el desalojo del recinto.

La antigua cárcel de Palma cuenta desde este viernes con una nueva puerta de hierro en su acceso principal, dentro de los trabajos de aseguramiento y adecuación ejecutados por el Ayuntamiento tras el desalojo forzoso del inmueble el pasado 10 de junio por orden judicial.

Las actuaciones también han incluido el pintado del muro perimetral, la limpieza y poda del parque colindante, el acondicionamiento del entorno y el tapiado de los accesos, con el objetivo de reforzar el control del recinto y evitar nuevas ocupaciones.

Con estas medidas, Cort da por concluida la ocupación de un inmueble municipal que se prolongó durante más de una década y que había generado problemas de convivencia y afectado al vecindario y a la comunidad educativa de un centro escolar próximo.

La recuperación del edificio fue avalada por la justicia tras los informes de la Policía Local, Bomberos y servicios sanitarios, que advertían del elevado riesgo para las personas que permanecían en el interior. El Ayuntamiento prevé ahora reconvertir la antigua prisión en una residencia profesional con 139 viviendas dotacionales.

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