Sánchez asegura no haber recibido pruebas sólidas sobre la implicación de Marruecos en la crisis de Ceuta

Pedro Sánchez ha defendido ante el Pleno del Congreso la respuesta del Gobierno a la entrada masiva de migrantes registrada en Ceuta los días 30 y 31 de julio. El presidente ha anunciado la publicación de un dosier con toda la información disponible y ha asegurado que ninguna institución ha aportado al Ejecutivo pruebas sólidas sobre una eventual participación de Marruecos.

Archivo - Pedro Sánchez en el Congreso de Diputados.

El papel de Marruecos continúa sin aclararse

Sánchez ha reconocido que todavía existen “preguntas en el aire” sobre la actuación de Marruecos y ha afirmado que deberá determinarse si las autoridades del país vecino incurrieron en algún tipo de inacción durante los momentos más críticos.

“Habrá que aclararlo”, ha señalado el presidente, quien ha añadido que el Gobierno actuará en consecuencia si aparecen pruebas que acrediten una responsabilidad marroquí.

Según su relato, Marruecos no comunicó incidentes relevantes durante los días previos. Posteriormente se produjo el paso masivo de personas y, en una tercera fase, las autoridades marroquíes facilitaron los retornos y practicaron detenciones.

Sánchez ha pedido abordar esta cuestión “desde el rigor y la prudencia” y al margen de intereses partidistas.

El Gobierno publicará toda la información disponible

El presidente ha anunciado que ordenará divulgar un dosier con los informes que manejó el Ejecutivo antes y durante la crisis.

“He dado orden de publicar un dosier con toda la información que tiene el Gobierno para que los medios de comunicación y la ciudadanía lo puedan consultar”, ha manifestado.

Sánchez ha negado que existieran avisos capaces de anticipar la magnitud de lo ocurrido. Según su versión, los informes elaborados por el Centro Nacional de Inteligencia se limitaron a advertir del aumento de las entradas a nado y de determinados comentarios difundidos en las redes sociales.

También ha sostenido que el documento de Frontex citado durante los últimos días era un informe rutinario que no preveía “nada ni remotamente parecido” a la entrada masiva.

El presidente ha asegurado que tampoco las autoridades de Ceuta, las organizaciones sociales, los medios de comunicación ni los servicios de inteligencia europeos anticiparon la dimensión de la crisis.

Defensa de las fuerzas de seguridad

Sánchez ha respaldado la actuación de los agentes desplegados en la frontera. De acuerdo con los datos expuestos durante su intervención, cuatro de cada cinco migrantes accedieron a Ceuta a nado.

Ante aquella situación, ha afirmado, las fuerzas de seguridad tuvieron que elegir entre intentar impedir las entradas o proteger la vida de las personas que se encontraban en el mar.

El presidente ha considerado que los agentes hicieron “lo más correcto y lo más valiente” y ha defendido que respondieron “con humanidad”. También ha advertido de que una actuación destinada a detener por la fuerza a quienes intentaban alcanzar la costa podría haber provocado una tragedia mayor.

Sánchez atribuye a la cooperación marroquí los retornos

El jefe del Ejecutivo ha destacado la colaboración posterior de Marruecos y ha asegurado que, sin ella, no habría sido posible el regreso de alrededor del 90% de las personas que entraron irregularmente durante aquellas jornadas.

Esta cifra corresponde al balance expuesto por el propio Sánchez ante el Congreso. El presidente también ha recordado que los retornos deben respetar los procedimientos legales y las garantías aplicables, especialmente cuando se trata de menores o personas que pueden necesitar protección internacional.

En este contexto, ha reprochado a los países europeos no haber ofrecido la solidaridad que España esperaba para afrontar las consecuencias humanitarias de la crisis.

Una posible visita del Rey a Ceuta

Sánchez ha reafirmado la soberanía española sobre Ceuta y Melilla y ha asegurado que ambas ciudades seguirán siendo españolas “hasta el final de los tiempos”.

El presidente también ha planteado la posibilidad de que el rey Felipe VI visite Ceuta durante las próximas semanas, aunque no ha concretado una fecha ni ha confirmado que el desplazamiento esté cerrado.

Finalmente, ha reconocido que ninguna frontera puede garantizarse al cien por cien mientras persistan las desigualdades y la búsqueda de oportunidades que impulsan los movimientos migratorios.

La comparecencia deja todavía abierta la principal incógnita política de la crisis: el grado de responsabilidad de Marruecos. El dosier anunciado por Sánchez deberá aportar los documentos con los que el Gobierno sostiene que ningún aviso previo permitió anticipar la magnitud de lo ocurrido.