El aumento de los grandes incendios refuerza el proyecto de crear una Oficina Europea de Hidroaviación en Mallorca

El presidente de la Fundación Aeronáutica Mallorquina y de la Asociación Española de Hidroaviación, Miguel Buades, defiende que Mallorca, y especialmente el Puerto de Pollença, acoja una estructura europea destinada a mejorar la coordinación de los medios aéreos frente a los incendios forestales.

Un proyecto para coordinar medios aéreos

La creciente virulencia de los incendios forestales en España y otros países mediterráneos ha vuelto a poner de relieve la necesidad de mejorar la cooperación internacional frente al fuego. En este contexto, Miguel Buades reclama impulsar de forma definitiva la creación de la Oficina Europea de Hidroaviación del Mediterráneo.

La iniciativa plantea establecer procedimientos comunes entre los países de la cuenca mediterránea para reforzar tanto la prevención como la extinción de incendios y facilitar una respuesta más rápida y coordinada ante las emergencias.

Mallorca, como posible sede

Buades considera que Mallorca reúne las condiciones necesarias para albergar esta oficina y señala especialmente al Puerto de Pollença por su ubicación estratégica y su histórica vinculación con la hidroaviación.

El proyecto también contempla programas de capacitación y entrenamiento especializado, además de procedimientos operativos comunes que permitan mejorar la colaboración y la interoperabilidad entre los medios aéreos de los distintos países.

Según el presidente de la FAM y la AEDH, la iniciativa cuenta con la colaboración de la eurodiputada Rosa Estaràs, que busca trasladarla a la Comisión de Transportes del Parlamento Europeo. Buades reclama asimismo la implicación del Govern de les Illes Balears y de las administraciones locales.

Hidroaviones para otros servicios públicos

La propuesta no se limitaría a la lucha contra los incendios forestales. La oficina también podría coordinar capacidades para operaciones sanitarias, medioambientales, de vigilancia y control de fronteras, así como otras actuaciones de interés público.

La iniciativa aspira, de este modo, a convertir Mallorca en un punto de referencia internacional para compartir formación, conocimientos, procedimientos y recursos frente a una amenaza que, según Buades, aumenta año tras año.