La Policía abre una investigación interna por las cargas de Palma y no descarta que llegue hasta septiembre

La investigación sobre la actuación policial durante el tramo final de la manifestación del 26-J en Palma podría prolongarse alrededor de un mes y alcanzar a cerca de quince agentes. El expediente deberá determinar si se produjo alguna actuación de «mala praxis puntual», aunque su desarrollo podría verse condicionado si las denuncias por cargas derivan también en una causa judicial.

La investigación se centra en los últimos minutos de la protesta

La manifestación contra la saturación turística transcurrió con normalidad hasta sus últimos compases. La situación cambió cuando los manifestantes llegaron a la zona de ses Voltes y Antoni Maura, donde se produjeron los enfrentamientos y las cargas policiales que ahora están bajo investigación.

El operativo estaba coordinado sobre el terreno por un inspector jefe, acompañado por varios inspectores. El instructor encargado de esclarecer lo ocurrido podría llamar a declarar a aproximadamente quince agentes que participaron en el dispositivo.

El proceso podría prolongarse durante cerca de un mes, aunque el informe definitivo no tiene necesariamente que estar listo en ese plazo. En Madrid se contempla incluso que las pesquisas puedan extenderse hasta septiembre.

El expediente quedaría suspendido si interviene la Justicia

La investigación abierta por la Jefatura de la Policía Nacional es de carácter administrativo. Sin embargo, su recorrido podría cambiar si las personas que resultaron heridas presentan denuncias y los hechos terminan siendo investigados por un juzgado.

En ese caso, el expediente disciplinario quedaría paralizado hasta que hubiera una resolución judicial.

El análisis también permitirá revisar las imágenes grabadas durante los incidentes. Los vídeos y las grabaciones realizadas desde drones podrían servir para determinar si algunos manifestantes cometieron delitos al atacar a policías o lanzar objetos contra ellos.

La Policía también analizará el comportamiento de los manifestantes

La investigación no se limitará a determinar si hubo una actuación policial incorrecta. Las imágenes pueden ayudar igualmente a esclarecer qué ocurrió antes de las cargas y si algunos participantes en la protesta incurrieron en posibles delitos.

Entre las situaciones que deberán analizarse están los supuestos lanzamientos de latas de cerveza y palos de banderas contra los agentes, así como los momentos en los que algunos policías quedaron rodeados por grupos de manifestantes.

El dispositivo se habría visto especialmente presionado durante la última parte de la protesta, cuando ya había anochecido. La tensión acumulada durante aproximadamente una hora, los insultos y el lanzamiento de objetos complicaron la actuación policial.

También se tendrá que determinar si algunos golpes efectuados con las porras se produjeron de manera accidental en medio de la confusión o si existieron actuaciones que no se ajustaron a los protocolos.

Crece el malestar dentro de la Policía por la actuación de Rodríguez

La postura adoptada por el delegado del Gobierno en Baleares, Alfonso Rodríguez Badal, también ha generado malestar dentro de la Policía Nacional.

Rodríguez calificó las cargas de «violentas y desmedidas» y anunció la apertura de informes para determinar si era necesario depurar responsabilidades. Su valoración, realizada antes de que finalizara la investigación interna, ha sido recibida con especial rechazo entre algunos miembros del cuerpo.

La situación también ha provocado críticas políticas y entre los propios participantes en la manifestación, que han reclamado la dimisión del delegado.

Ses Voltes, uno de los puntos bajo el foco

Uno de los aspectos que se analizará será precisamente el lugar elegido para concluir la manifestación.

Ses Voltes ha sido señalado dentro del propio dispositivo como un punto especialmente complicado para gestionar una situación de tensión por sus características. La protesta había transcurrido sin grandes incidentes hasta que la concentración llegó a esta zona.

Ahora será el instructor quien tenga que reconstruir lo ocurrido durante esos últimos minutos y determinar si hubo actuaciones policiales que puedan considerarse irregulares o desproporcionadas.

El resultado de la investigación será clave para decidir si existen responsabilidades disciplinarias y qué medidas deben adoptarse.