El Parlament deroga la Ley de Memoria Democrática de Baleares con los votos de PP y Vox tras un debate tenso

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La Cámara autonómica ha aprobado este martes la supresión de la norma impulsada en 2018 por el primer Govern progresista de Francina Armengol. La iniciativa, promovida por Vox y respaldada por el PP, ha salido adelante entre acusaciones de “retroceso democrático” por parte de la izquierda y críticas a la presidenta, Marga Prohens, cuya ausencia durante el debate ha centrado parte de la polémica

El Parlament ha aprobado este martes la derogación de la Ley de Memoria y Reconocimiento Democráticos de Baleares gracias a los votos favorables del Partido Popular y Vox, mientras que los grupos de izquierda y el diputado de Formentera han votado en contra. La sesión ha estado marcada por un tono especialmente tenso y un intercambio constante de reproches entre los grupos parlamentarios.

La presidenta del Govern, Marga Prohens ha estado presente en el momento de la votación final y tras aprobarse la iniciativa, únicamente los diputados de Vox han aplaudido en el hemiciclo, mientras desde los escaños de la izquierda se escuchaban reproches dirigidos al PP, al que acusaban de actuar con “cobardía”. Al término de la votación, la portavoz de Vox en el Parlament, Manuela Cañadas, y el diputado nacional Jorge Campos se han felicitado con la presidenta del Govern.

La derogación culmina un proceso que forma parte de los acuerdos políticos que sostienen la actual legislatura. PP y Vox ya habían pactado eliminar la norma en su acuerdo programático inicial y posteriormente volvieron a incluirlo en el pacto presupuestario que permitió aprobar las cuentas autonómicas de 2025.

No es la primera vez que la Cámara aborda la supresión de esta ley. En diciembre de 2024 ya se sometió a votación una iniciativa similar que finalmente no prosperó después de que el PP cambiara su posición inicial y optara por abstenerse para asegurar la aprobación de varios decretos del Govern con el apoyo de los partidos de izquierda.

Ese precedente ha alimentado las críticas de la oposición hacia la presidenta autonómica. Los portavoces progresistas sostienen que Prohens se comprometió personalmente a no derogar la norma, una afirmación que el PP rechaza ahora al asegurar que aquel compromiso se limitaba únicamente a aquella votación concreta.

Meses después de aquel intento fallido, los populares incluyeron nuevamente la derogación de la Ley de Memoria en las negociaciones con Vox para aprobar los presupuestos autonómicos de 2025, que salieron adelante el pasado julio. Por ello, durante el debate de este martes los partidos de la oposición han dirigido sus críticas principalmente al PP y a la presidenta del Govern, más que al partido que promovió formalmente la iniciativa.

El portavoz del PSIB, Iago Negueruela, ha recriminado que la supresión de la ley “no estaba en su programa electoral”, dirigiendo sus palabras al escaño vacío de Prohens. Horas antes, durante la sesión de control al Govern, la presidenta había defendido su posición afirmando que su Ejecutivo cumple con el “único acuerdo firmado” por su grupo parlamentario, en referencia al pacto presupuestario de 2025.

Desde el PP han insistido en que la derogación no deja sin protección las políticas de memoria democrática, ya que continúan vigentes tanto la Ley estatal de Memoria Democrática como la Ley de Fosas de Baleares. La diputada popular Cristina Gil ha sostenido durante su intervención que el debate ha demostrado que la norma ahora derogada “divide” a la sociedad en lugar de contribuir a la reconciliación.

Gil también ha mencionado los bombardeos republicanos sobre Palma que el Govern prevé recordar con actos institucionales este año, así como ataques sufridos por Menorca e Ibiza durante la Guerra Civil. “Nosotros manifestamos dolor y respeto por todas las víctimas, también por tantas que no aparecen en los diarios de sesiones ni en camiseta alguna. ¿Quizá son víctimas de segunda?”, ha planteado.

Con esta decisión, el Parlament pone fin a una norma aprobada en 2018 durante el primer Ejecutivo autonómico liderado por Francina Armengol. Mientras Vox ha reivindicado la derogación como la corrección de una ley que considera “injusta”, los partidos de izquierda han advertido de que su eliminación supone “un retroceso democrático” en las políticas públicas de memoria en Baleares.