Miles de personas marchan en Palma por el 8M para reclamar igualdad y denunciar el avance de la extrema derecha

Moviment Feminista de Mallorca

La marcha, bajo el lema ‘Ante el patriarcado y la extrema derecha, más feminismo’, ha comenzado poco después de las 12.00 horas en la plaza de Espanya

Miles de personas han recorrido este domingo las calles de Palma convocadas por el Moviment Feminista de Mallorca con motivo del Día Internacional de la Mujer.

La movilización ha reivindicado avances hacia una igualdad efectiva y ha alertado de un posible retroceso en derechos con la presencia de la extrema derecha en las instituciones.

La convocatoria de este año coincide además con el 90 aniversario de la primera celebración del 8 de marzo en Mallorca, que tuvo lugar en 1934 en barrios obreros de Palma impulsada por activistas como Aurora Picornell, posteriormente represaliada durante el franquismo.

Según datos de la Policía Nacional, alrededor de 2.000 personas han participado en la movilización.

La protesta también ha incorporado mensajes contra la guerra en Oriente Medio. Algunas participantes han exhibido pancartas con el lema “No a la guerra” y se ha leído un manifiesto en defensa de la paz.

La manifestación ha avanzado por calles como Sant Miquel y Conqueridor, ha pasado por la plaza de Cort y ha finalizado en el paseo del Born, donde se ha instalado un escenario para la lectura del manifiesto final.

En el texto, las organizadoras han reivindicado que el feminismo es una lucha imprescindible para acabar con la estructura patriarcal que, a su juicio, sostiene la desigualdad en la sociedad.

También han rechazado debates promovidos por la derecha y la extrema derecha que, según han señalado, utilizan a las mujeres como elemento de confrontación ideológica. En este contexto, han reiterado su rechazo a las imposiciones patriarcales sobre el cuerpo de las mujeres en cualquier parte del mundo.

Las organizadoras han expresado además su apoyo a mujeres que viven bajo regímenes fundamentalistas que las excluyen de la educación, la vida pública o la política.

Durante la lectura del manifiesto también se han denunciado abusos de poder y violencia sexual ejercidos por hombres con posiciones de influencia, señalando que este tipo de situaciones responden a patrones estructurales y no a hechos aislados.