El Govern modifica el pliego de condiciones de la DOP Binissalem en busca de mayor excelencia

La incorporación de variedades locales históricas, la regulación del término vinyet, la identificación del municipio de origen y la actualización de los perfiles sensoriales adaptan la normativa a la realidad actual del sector vitivinícola.

DOP Biinissalem
DOP Biinissalem

La Denominación de Origen Protegida (DOP) Binissalem ha aprobado una modificación de su pliego de condiciones, que se ha publicado hoy en el Boletín Oficial de las Illes Balears (BOIB), impulsada por la Conselleria de Agricultura, Pesca y Medio Natural, a través de la Dirección General de Calidad Agroalimentaria y Producto Local. La modificación responde a una solicitud del Consejo Regulador de la DO, avalada por criterios técnicos y científicos. El objetivo principal es adaptar la normativa a la evolución del sector vitivinícola, reforzar el vínculo de los vinos con el territorio y mejorar la información que recibe el consumidor.

«Con esta modificación, la DOP Binissalem da un paso adelante para reforzar la calidad, la diferenciación y la identidad territorial de sus vinos, y se alinea la normativa con la realidad productiva actual y con las expectativas de un consumidor cada vez más exigente e informado», ha destacado el director general de Calidad Agroalimentaria y Producto Local, Joan Llabrés.

En este sentido, una de las principales novedades es la inclusión de las variedades siguientes como variedades autorizadas para la vinificación: esperó de gall, el giró negro y el fogoneu. Las tres son variedades locales con una presencia documentada en la comarca desde el siglo XIX y un fuerte arraigo histórico en la zona de producción. Aunque su cultivo se vio reducido a partir de los años ochenta del siglo pasado con la introducción de variedades foráneas, en las últimas décadas se ha impulsado su recuperación, así como la elaboración y comercialización de vinos monovarietales. Diversos estudios científicos han acreditado que estas variedades locales potencian el aroma afrutado de los vinos —uno de los rasgos distintivos de los vinos amparados por la DOP Binissalem— y contribuyen a mejorar la acidez natural, un factor especialmente relevante para paliar parcialmente los efectos negativos del cambio climático sobre los parámetros de equilibrio del vino.

La modificación del pliego también regula el uso de la mención facultativa «vinyet» en el etiquetado. Vinyet es una expresión tradicional de la comarca que hace referencia a parcelas pequeñas de viña, generalmente antiguas, con una elevada presencia de variedades locales. Actualmente, cerca del 90 % de las parcelas de variedades locales y de moscatel tienen más de 20 años de antigüedad y una superficie inferior a dos hectáreas.

Con el fin de potenciar el prestigio de los vinos de la DOP Binissalem, el pliego establece criterios específicos para poder hacer uso de esta mención, como una edad mínima de las viñas, un porcentaje elevado de variedades locales, la vendimia manual, unos rendimientos más bajos que los generales de la DO y una reducción del contenido máximo de dióxido de azufre. Así, se garantiza una línea de calidad más exigente.

«Esta regulación permite diferenciar claramente unos vinos de alto valor añadido y pone de relieve la identidad y la singularidad de nuestro sector vitivinícola», ha indicado Llabrés.

Otra de las modificaciones relevantes es la regulación del uso de la mención «unidad geográfica menor [municipio]» en el etiquetado. Los municipios que integran la DOP Binissalem —Binissalem, Consell, Santa Maria del Camí, Sencelles y Santa Eugènia— han tenido un papel clave en la configuración de su identidad vitivinícola y su nombre se utiliza habitualmente en actividades de promoción, enoturismo y comunicación.

La nueva regulación también permitirá identificar el municipio de origen de la uva en la etiqueta, siempre que al menos el 85 % de la uva proceda del mismo término municipal y que el vino se elabore en una bodega inscrita en ese municipio. El uso de expresiones tradicionales como «vino de la villa de…» refuerza la identificación del producto con su origen concreto y ofrece más transparencia al consumidor. «Damos más información clara y veraz al consumidor y, al mismo tiempo, ponemos en valor la diversidad y la riqueza de los municipios que forman parte de la DOP Binissalem», ha señalado Llabrés.

Finalmente, el pliego de condiciones adapta las descripciones sensoriales de los vinos amparados para vincularlas a descriptores evaluables mediante métodos científicos. Esta actualización responde a la evolución del perfil de los vinos de la DO, ya que cuando se redactaron las descripciones iniciales la mayoría de los vinos se elaboraban con variedades foráneas, mientras que actualmente ha aumentado de manera significativa la producción de vinos elaborados exclusivamente con variedades locales. «Esta revisión evita que los vinos elaborados con variedades autóctonas se vean penalizados por unas descripciones que ya no reflejaban la realidad del sector», ha subrayado el director general.

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