Un estudio estatal con participación del IdISBa evidencia que el consumo de aceite de oliva virgen extra reduce el riesgo cardiovascular

Aceite Virgen Extra

Por primera vez, un estudio de esta magnitud diferencia entre AOVE y aceite de oliva común y muestra claramente los beneficios exclusivos del primero.

Investigadores del Instituto de Investigación Sanitaria Illes Balears (IdISBa) han formado parte de un estudio estatal que refuerza la importancia de la dieta mediterránea rica en aceite de oliva virgen extra (AOVE). El estudio confirma que un consumo elevado de AOVE contribuye a reducir los eventos cardiovasculares en personas de alto riesgo. De esta forma, la participación del IdISBa en este trabajo refuerza la presencia de la investigación que se desarrolla en las Illes Balears en proyectos científicos de alcance estatal e internacional.

El trabajo, publicado en la revista científica American Heart Journal, diferencia por primera vez en un estudio de esta magnitud entre el aceite de oliva virgen extra y el aceite de oliva común, lo que permite identificar con mayor exactitud los beneficios asociados específicamente al consumo de aceite de oliva virgen extra. Además, evalúa una amplia gama de eventos cardiovasculares, como el infarto, el ictus, la enfermedad arterial periférica, la insuficiencia cardíaca, la fibrilación auricular y la mortalidad cardiovascular.

Estudio de ámbito estatal

La investigación se ha llevado a cabo en el marco del ensayo PREDIMED (Prevención con Dieta Mediterránea) de ámbito estatal que tiene como objetivo demostrar que una dieta mediterránea hipocalórica (basada, entre otros, en el consumo de AOVE y combinada con actividad física) es más efectiva para prevenir enfermedades cardiovasculares que la tradicional.

Concretamente, en el estudio ha participado el Dr. Miquel Fiol, miembro del grupo de investigación NUTRECOR (Epidemiología Nutricional y Fisiopatología Cardiovascular) del IdISBa, junto con la investigadora principal del grupo, la Dra. Dora Romaguera.

Principales resultados

El análisis se ha realizado sobre 7.102 participantes sin enfermedad cardiovascular previa, que han tenido un seguimiento durante una media de 4,7 años. Los resultados muestran que las personas con un elevado consumo de aceite de oliva virgen extra, aproximadamente más de 40 gramos al día, presentan una reducción significativa del riesgo de eventos cardiovasculares.

En concreto, los participantes con un mayor consumo de este tipo de aceite presentan hasta un 32% menos de riesgo de eventos cardiovasculares en comparación con aquellos con menor consumo.

El estudio también indica que un alto consumo de aceite de oliva virgen extra se asocia especialmente a una reducción del riesgo de ictus, enfermedad arterial periférica y fibrilación auricular.

Por el contrario, el consumo de aceite de oliva común o refinado no mostró asociaciones beneficiosas significativas, lo que podría explicarse por la menor presencia de polifenoles y otros compuestos bioactivos que sí se encuentran en el aceite de oliva virgen extra.