La construcción en Baleares alerta de subidas inminentes de costes y pide revisar precios en obra pública

La inversión total en construcción alcanzó los 3.186 millones de euros en 2025 con un aumento del 26,5%. La privada crece un 31% con 2.303 millones. La pública crece de forma moderada. Se incrementa un 13,7%, con 883 millones

La Asociación de Constructores de Baleares advierte de un escenario de incertidumbre para 2026, condicionado por la evolución del conflicto en Irán y el encarecimiento del petróleo. El sector prevé una subida “importante y generalizada” del precio de los materiales en las próximas dos semanas, impulsada por el aumento de los costes logísticos, especialmente del transporte marítimo, que ya se ha encarecido un 10%.

En este contexto, las empresas reclaman al Govern y a las administraciones locales que apliquen de forma automática la revisión de precios en los contratos de obra pública de más de un año, para evitar licitaciones desiertas y garantizar la viabilidad de los proyectos.

Balance 2025: fuerte crecimiento con desequilibrios

El informe destaca que la inversión total en construcción alcanzó los 3.186 millones de euros en 2025, un 26,5% más, impulsada principalmente por la inversión privada (+31%), mientras que la pública creció de forma más moderada (+13,7%). Mallorca y Menorca lideraron el incremento de actividad, con especial dinamismo en vivienda, mientras que el turismo registró una caída generalizada de la inversión (-21%).

Pese al aumento de la edificación, con 4.842 viviendas visadas, el sector sigue lejos de las 6.000–7.000 necesarias anualmente para cubrir la demanda. La vivienda protegida continúa en niveles muy bajos, a la espera del impulso anunciado por el IBAVI.

Problemas estructurales y retos para 2026

El sector mantiene dificultades como la falta de mano de obra cualificada, pese a un ligero aumento del empleo (+2,4%), y el elevado número de licitaciones desiertas. Además, los costes de construcción siguen entre un 30% y un 35% por encima de niveles prepandemia.

De cara a 2026, advierten que el encarecimiento del combustible —con subidas del 40% en gasóleo A y del 20% en gasóleo B— impactará directamente en materiales clave como el asfalto, el cemento o el acero. También alertan de que estas tensiones pueden agravar el problema de acceso a la vivienda asequible.

Medidas y demandas

Los constructores valoran positivamente las recientes medidas autonómicas en materia de vivienda y la agilización de licencias mediante colaboración público-privada, pero reclaman:

Revisión automática de precios en obra pública.

Eliminación de la Ley de Desindexación para adaptar contratos a los costes reales.

Recuperación de ayudas al combustible.

Mayor formación y regularización de trabajadores para paliar la escasez de mano de obra.

Reducción de trámites burocráticos y cumplimiento de plazos administrativos.

El sector concluye que 2026 será un año clave, marcado por la presión de los costes y la necesidad de medidas urgentes para garantizar la continuidad de la actividad.