El Pleno del Consell d'Eivissa fija un techo de 17.668 vehículos para los veranos de 2026 y 2027
Esta aprobación supone un ajuste más intenso que el planteado en la propuesta inicial sometida a participación pública y consolida la hoja de ruta del Consell para actuar de manera decidida sobre la saturación viaria en los meses de máxima afluencia.
El nuevo acuerdo fija en 17.668 vehículos el techo máximo de circulación diaria durante el periodo de limitación, lo cual implica una reducción de 2.500 vehículos respecto a 2025, logrando ya este año el nivel que el estudio técnico situaba como objetivo en cinco años, y reduce un 12% los vehículos respeto el techo fijado el año pasado.
Dentro de este techo global, el grosor principal corresponde a los vehículos de alquiler sin conductor, con un máximo de 14.000 vehículos diarios, mientras que el resto hasta el límite establecido corresponde a los vehículos que acceden en la isla por vía marítima. En este sentido, el número máximo de vehículos no vinculados al alquiler se fija en 3.548 vehículos diarios, una vez descontada también la cuota reservada para residentes de Formentera.
Esta decisión se fundamenta en las conclusiones del estudio de capacidad elaborado por la consultora especializada Movytrans y en la experiencia del primer año de aplicación de la regulación, y responde a la voluntad de reforzar una gestión más ordenada y eficiente de los flujos de vehículos en la isla.
Hay que destacar también el esfuerzo realizado durante la fase de participación previa, en que se han analizado un total de 18 escritos de alegaciones presentados por diferentes sectores y agentes implicados. De estas, cerca del 46% han sido estimadas total o parcialmente, lo cual ha permitido incorporar ajustes en el texto inicial y mejorar la propuesta definitiva, reforzando así la seguridad jurídica y la adecuación de las medidas a la realidad del sector.
En cuanto al calendario, para el año 2026 las limitaciones se aplicarán entre el 1 de junio y el 30 de septiembre, manteniendo el periodo completo de temporada alta. De cara a 2027, el Consell prevé ajustar este periodo en función del comportamiento real de la demanda, con la posibilidad de introducir una gestión más dinámica que permita concentrar las restricciones en las semanas de mayor presión.
El sistema incorpora también un conjunto de excepciones con el objetivo de afinar la regulación y adaptarla a diferentes tipologías de desplazamiento. En este sentido, no computarán dentro del techo determinados vehículos como los que disponen de etiqueta ambiental “0 emisiones” o “Eco”, los vehículos en tráfico vinculados a la entrada o salida de la isla el mismo día, o aquellos que acrediten estancias prolongadas superiores a los 18 días, asociadas a usos no estrictamente turísticos.
En cuanto a los vehículos de alquiler sin conductor, se fija un máximo de 14.000 vehículos diarios y se introduce un nuevo sistema de reparto de cuotas que prioriza las empresas con implantación real en Ibiza. Así, se valoran criterios como la disponibilidad de espacios de aparcamiento, la existencia de locales abiertos al público o la contratación de personal en la isla, con el objetivo de favorecer un modelo económico más arraigado y equilibrado.
Este nuevo sistema también incorpora mecanismos para incentivar la renovación de flota y la incorporación de vehículos más sostenibles, así como un procedimiento de reparto que combina adjudicaciones previas con sistemas de distribución por rondas en función de criterios objetivos.
El vicepresidente del Consell y conseller de Movilidad, Mariano Juan, ha destacado que este acuerdo “supone dar un paso más en el modelo que iniciamos el año pasado, avanzando decisiones que nos permiten actuar antes y mejor sobre los momentos de máxima presión”. En este sentido, ha remarcado que “no se trata de limitar, sino de ordenar con criterio, con datos y pensando en el conjunto de la isla”.
Juan ha explicado que la regulación de vehículos “forma parte de una estrategia más amplia de gestión de flujos”, que incluye el refuerzo del transporte público, la mejora de las alternativas de movilidad y la coordinación con otras medidas que se están desplegando de cara a la temporada. “El objetivo está claro: reducir la presión en los momentos críticos y hacer compatible la actividad turística con el día a día de los residentes”, ha concluido.